martes, 31 de marzo de 2009

Científicos malvados y allegados

Debí escribir esta entrada ayer pero por razones de fuerza mayor (como no exponerme a la ira de mi santa y sacrificada madre por llegar tarde...vamos, nunca dije la hora a la que volvería y sólo fui a jugar Mario Kart y Super Smash Bros. a la casa de una amiga, no es tan terrible, verdad?) no pude hacerlo. Pero ya estoy acá de vuelta! (para su desgracia...muajajaja).

Bueh, ayer cuando regresamos a mi casa con mi sufrido novio depués de una tarde de entregarnos al vicio (de los videojuegos, qué creyeron?) y para mantenernos lejos de la línea de fuego, nos pusimos a ver una peli llamada "Igor".

Sí, es lo que están pensando, al menos algo así. Igor, como el ayudante jorobado del Doctor Frankestein, ese que se la pasa diciendo "Sí, amo" (no tenía un parlamento más interesante para ponerle?). Este Igo, vive en un reino lleno de científicos malvados y él quiere ser uno de ellos, pero su joroba lo condena a ser del grupo de igores a pesar de sus ideas brillantes (como hacer inmortal a un conejo suicida...sí, muy brillante).

El tipito de ojos de cordero degollado del centro es, obviamente Igor. A la izquierda pueden ver al conejo inmortal suicida (mala combinación). A la derecha, un cerebro muy muy muy estúpido, no se llama "Brian", pasa que no sabe deletrear "Brain".

La peli, a pesar de tratarse del entrenamiento de un "mounstruo" (que quiere interpretar a Anita la huerfanita), es de lo más adorable que he visto en mucho tiempo. Es que fíjense no más en los ojazos chocarreros de Igor! Y el conejo! nunca pensé que vería un conejo tan sarcástico, pero con un gran ojo para la moda...claro, que tampoco esperaba ver un cerebro tan tonto...

Bueh, la peli es muy buena y de veras se las recomiendo (a los tres que me leen, de los cuáles uno ya la vio) y después me cuentan que opinan sobre el alboroto de las lucha de clases, el deseo de cumplir los sueños y las sociedades clasistas y prejuiciosas. Sé por qué les digo eso, de veras, no estoy divangando


domingo, 29 de marzo de 2009

Mi sufrido novio y "Crepúsculo"

Jamás de los jamases pensé que llegaría a escribir una entrada sobre este tema pero, como dicen en mi colmena, nunca dugas nunca, y hoy sucedió lo que creía imposible. Anteayer mi sufrido novio me cuenta que se compró el DVD de "Crepúsculo" o, como el lo llama, "Corpúsculo" (anda, ya sé que nada que ver, pero la mente hace relaciones extrañas, y más si es la mente de mi sufrido novio).
El plan para hoy, aparte de unirnos a la campaña de apagar las luces y cualquier cosa eléctrica (fíjense que hasta desenchufé a los pobres peces) era ver la peli, y aprovechando que mi compu tenía la batería llena (aunque no dura mucho de todas formas) y que estábamos en el oscurito (guiño guiño...juasjuas) nos calamos la peli.
De entrada, vale hacer la aclaración de que, a pesar de toda su curiosidad inducida más que nada por que me pasé varias semanas en un monólogo ininterrumpido sobre las perfecciones de Edward Cullen, mi sufrido novio no estaba muy favorablemente predispuesto (y es que mi discurso inagotable iba acompañada por numerosos comentarios del tipo "De veras, no lo leas/no lo veas, pero Edward...blabla"). Hace unos meses le présté (más bien, secuestró) mi libro de "Crepúsculo" (por cierto, devuélvemelo! no lo vas a leer nunca). Leyó 20 páginas a lo sumo, y creo que le bastó para hacerse a la idea de lo que trae el libro.
Entonces, ¿cuáles fueron los comentarios de mi sufrido novio sobre "Crepúsculo"? Para empezar dijo (varias veces en medio de la peli) que era muy cursi, llena de diálogos cursis, pero que la historia de "acción" (hombres...), esa en que los otros vampiros se comen a la gente hasta que se cruzan en el camino de la mosca muerta de Bella, era interesante. Después sus observaciones se iban por cosas como "Esa su corrida de Edward se ve ya no de falsa", "Qué truchos sus efectos", "Qué planos sus personajes, sólo se ocuparon del romance...es que los demás no tienen historia?", "¿Cuándo vuelve la acción?", "Los que hacen de Bella y Edward no me convencen, están muy tiesos", etc, etc, etc. Su conclusión general fue que "Mmm...no está tan mal, pero de veras que los otros personajes se ven muy planos. Prefiero las pelis de Harry Potter"
Lo realmente grave es que en muchas de esas cosas no me quedó más que decir "Amén, mi amor, tienes toda la razón" (en otras no, Rob Pattinson me parece muy guapo y actúa bastante bien...al menos mejor que Kristen Stewart). Lo grave fue que, cuando acabó la peli (y acabó de comentar), le dije que me devolviera mi libro que es mil veces más cursi que lo que vio y...ME DIJO QUE LO VA A LEER!!...
Maldita mi suerte...

sábado, 28 de marzo de 2009

Por qué mi hermana y Hanna Montana serán mi perdición

Se supone que me pasaría el día tratando de terminar mi pieza (sí, antes de que alguien que sé que lee esto se escandalice y pegue el grito al cielo, sí la terminé...o algo así), pero como siempre el Universo se pone en mi contra y no pues...tardé más de lo que calculaba.
Primero, que en la tarde me siento después del almuerzo a convocar a mi Musa (que sigue amenzada de despido, no crean que se zafa tan facilito de esta) y seguir con lo mío, y...nada, mi Musa se fue a Cancún probablemente, no tengo otra forma de explicar que no esté en su puesto de trabajo más que se haya tomado unas vacaciones en algún lugar "paradisiaco". Así que me pásé la tarde en mi habitual rutina de escribir y borrar, lo que implica que no avancé gran cosa.
Como a las 6:00 p.m. más o menos se me ocurrió acordarme que había que sacar la ropa de la lavadora y me fui a eso. De regreso a mi estudio/escritorio/cama (sí, me puse un millón de almohadas, y me subí la laptop a mi cuarto...es que en el resto de la casa no se puede ni pensar!) me topé con mi hermanita que estaba en su página favorita (la de Disney Channel) y con su personaje favorito (Hanna Montana...vale, a mí también me gusta la niña esa) jugando a vestirla, y pues, se me ocurrió acercarme a preguntarle que hacía.
¡CRASO ERROR! Me quedé ahí unos 15 minutos jugando yo también a ponerle colorcitos a su ropa (un espanto las cosas que se le puede hacer a esa niña, pero hice una polera muy bonita) y después nos pusimos a reisar los demás jueguitos y hallamos uno llamado "Haz tu música", y que es muy parecido a la idea del Guitar Hero para computadora (la vez que traté de jugar eso lo hice tan mal, tan mal, TAN MAL que hasta el tipito de la computadora me dijo que apestaba), pero más sencillo (comienzas con dos teclas, y la barra espaciadora...es para niños, ya? no para guitarristas).
No pues, ahí fue que me puse a jugar (sí, yo jugaba y mi hermanita admiraba mis increíbles habilidades) y como resulté no ser tan mala para la cosita esa (con dos teclas no es tan difícil, no) que nos animamos a poner el teclado de cabeza como si fuera guitarra y me pasé 45 MINUTOS!! ahí, jugando como una descosida.
Sí, un jueguito de Hanna Montana es más fuerte que toda mi voluntad, y es que era muy divertido! Y como nos pusimos a cantar a grito pelado con mi hermanita...no pues, de veras, no pues.
Resultado: Cuando volví a mi estudio/escritorio/cama tenía clavada en la cabeza "If we were a movie" y tenía que escuchar al menos 3 veces mi pieza para saber por donde iba y no meterle nada de Hanna. Y para rematarla, mi hermanita venía cada hora a preguntarme si ya había terminado para que volviera a jugar con ella y terminaba arrastrándome al menos 5 minutos a ese juego de perdición. Así no se puede componer ni descomponer nada, caramba! Dónde se ha visto? Además de aquí, claro.
Me falta una pieza más, y mi propósito es ir a encerrarme a algun bunker atómico y no salir ni aunque Hanna Montana en persona trate de sacarme para jugar. Es eso o no terminar nunca y quedarme sin dinera, y esa no es una posible situación.

jueves, 26 de marzo de 2009

Llegando a la Centena

Había pensado que tenía que hacer algo super importante para mi entrada número 100 en mi blog (es que es una entrada especial), pero la verdad es que esta mugre pieza con la que me ando peleando me ha comido el poco cerebro que me quedaba después de sobrevivir a 17 años de educación (quién diría que son tantos...resulta que he sido libre sólo 6 años de mi vida, horror!) y aunque traté de pensarlo mientras escribía y borraba notitas, no se me ocurrió nada muy creativo.
Así que, queridos saltamontes, recordemos que suelo hacer cuando me quedo sin ideas para escribir y digo para mí misma " con tal que es mi blog y pongo lo que me da la reverenda gana"...sugerencias? Alguien tiene la respuesta? (parece que los grillos tienen la respuesta, porque son los únicos que hacen algún sonido). Ante su evidente falta de participación, pues tendré que decírselos yo (para variar...oye! esa es la idea de tener un blog, verdad? juasjuas).
Cuando Meli se queda sin ideas, les cala sin asco su columna histórica de "El Profeta". La siguiente es la última que se publicó, hace unas tres semanas casi ("El Profeta" se halla en un receso indefinido por razones de fuerza grandota. Gracias). A los que le temen a Voldemort porque es muy malote, los invito a reírse un poco...a los que se consideran sus leales sascuaces (sí, dije sascuaces, no secuaces, juas) pues...me dan ventajita para correr de las maldiciones que seguro querrán lanzarme?
DETRÁS DE LA HISTORIA
A veces lo que brilla es oro leprechaun…
Hoy: Lord Voldemort

Melina Zurita S. (ahora Black también).
Jefa de RavenclawPresidenta de la Asociación para Historiadores y Chismógrafos del Pasado Mágico.
Miembro Honorario de la A.A.C.E.C (Asociación de Amantes de Crucigramas Extra Complicados).
Jefa de Brujas de la Sociedad de Videntes Alternativos - Filial CochabambaCapitana del C.C.C.Q. (Club de Coleccionistas de Cromos de Quidditch).

¿Cuál es el origen del Mal? Muchas leyendas de acuerdo a diferentes tradiciones nos lo dicen, pero nunca se ponen de acuerdo. Lo único realmente cierto es que, desde le principio de la historia humana y mágica, siempre se ha visto los efectos que pueden tener las fuerzas oscuras desencadenadas.
Pero también es cierto que hasta los más “malos malotes” tienen sus manías, más allá de sus impulsos y pensamientos crueles. Tras todos ellos existen historias personales que el mundo, aterrado por sus actos, no conoce, y el mago tenebroso más famoso de todos los tiempos, no es una excepción.
Conocido en los años de su máximo poder como Lord Voldemort (o algunos sobrenombres menos respetuosos como Lord Voldeman, Lord Baldomero y hasta Tío Voldy) nació allá por 1926, hijo de Merope Gaunt, una bruja sangre pura descendiente de Slytherin y fea con F de Foca (para que vean que la sangre pura no sirve para nada útil, ni para ser bonito) y de Tom Riddle, un muggle hijo del dueño del pueblo que era guapo con mayúsculas (oh sí, papita pa’l loro). Que dos personas tan dispares acabaran juntas fue culpa de una dosis de Amortentia como para hacer que un caballo se enamorara de un elefante.
Sin embargo, el “romance” tuvo mal final y Tom abandonó a su esposa embarazada. Desolada y con el corazón partido, Merope tuvo a su hijo en un orfanato muggle y sólo vivió lo suficiente para ponerle un nombre: Tom Marvolo Riddle (no me extraña que quisiera cambiarlo después, es un nombre horrible. Cómo se notaba que no lo querían mucho).
Ya que nadie había ido nunca en busca del pequeño Tom, pasó 11 años en el orfanato muggle. En ese tiempo descubrió sus poderes mágicos y los usaba para asustar o maltratar a sus compañeros (aunque hay que reconocerle que era bastante hábil para no hacerse pescar). A pesar de que la vida era dura, a veces había momentos felices, como cierta ocasión en que llevaron a los huérfanos a ver un espectáculo de ballet en el que se presentaba el famosísimo (al menos entre los muggles) “Lago de los Cisnes”. El pequeño Tom quedó encantado por las delicadas bailarinas y sus maravillosos tutús blancos y rosas, y por muchos años (incluyendo los de su retorno, de acuerdo a los datos proporcionados por algunos de sus seguidores) trató de imitar sus graciosos movimientos ataviado con cualquier falda corta y rosa que encontrara a mano cuando le daban sus ataques artísticos. Eso y sus vinculaciones a sucesos sospechosos e inexplicables le dieron fama de “rarito” entre las gentes del orfanato.
Y un día vino el cambio que marcaría para siempre el destino de Tom y el mundo mágico: ingresó a Hogwarts en septiembre de 1938. De aspecto agradable (para su fortuna, no tenía de su madre más que el nombre raro que le encajó) y gran inteligencia, conquistó a sus profesores y condiscípulos en menos de lo que toma decir “quidditch” (si hubiera sido feo y torpe, otra hubiera sido la historia). Pronto descubrió que su don de hablar pársel, la lengua de las serpientes, no era una mera casualidad (en el orfanato sospechaban que tenía asma y problemas respiratorios provocados por alguna alergia al campo, que cada vez que lo llevaban el niño empezaba a silbar y escupir como poseso) si no un rasgo hereditario de la línea de Slytherin. Por ese tiempo concibió la idea de un día dominar el mundo mágico y someter a los muggles, ser un Señor Tenebroso en toda la regla.
Obviamente, un Mago Oscuro Malo Malote que se respete debe tener un aspecto que haga que todos teman, un tono de voz que hiele de espanto a sus vasallos, una mirada que los congele en su sitio por el horror y, en fin, un carácter que haga que todos salgan huyendo. Por primera vez en su vida, Tom cayó en cuenta de que su aspecto por demás agraciado (dicen por ahí que le bastaba mirar a una chica para que la pobre cayera a sus pies) no favorecían en nada a sus planes de dominación mundial, así que comenzó un sistemático plan para tener el exterior de un digno Señor de las Tinieblas.
Lo primero era arreglar su más que sonrosada piel, por lo que procedió a elaborar una poción aclaradora como la que usaban sus compañeras para cubrir ciertas imperfecciones, pero multiplicada por cien, lo que le dio un aspecto paliducho medio verdoso de zombie mal alimentado, aunque ni de lejos el tenebroso tono que deseaba. Desesperado y asqueado tuvo que recurrir a conjurar grandes bidones de lejía y lavandina (debía estar realmente desesperado para usar productos muggles de limpieza, pero el fin justifica los medios, hasta para un Señor Tenebroso) y usarlos para darse largos remojones en el baño de prefectos. Al principio sólo logró ponerse la piel como un camarón escaldado, pero años manteniendo el tratamiento (y algunos horcruxes de por medio, por las dudas) le dieron al fin la piel tenebrosamente pálida que ansiaba.
Los ojos y la voz fueron sujetos a muchos experimentos y prácticas encerrado en su cuarto o en aula vacías de Hogwarts. No pudo obtener el atemorizante y vacío negro que deseaba para sus ojos, pero el rojo lo satisfizo casi del todo. Con la voz no pudo tener tanta suerte porque un hechizo mal hecho le dejó una especie de lamento de gato ahorcado que no pudo revertir nunca del todo: hasta el fin de sus días le quedó un tono chillón que le irritaba los nervios a todo el mundo, hasta a él mismo.
Al abandonar Hogwarts, tras 7 años de entrenamiento mágico, quiso enseñar en la escuela (auque pocos lo supieron entonces) pero lo rechazaron porque era “muy joven” (una manera amable de decir “eres un crío, lárgate”). Acabó trabajando en Borgin y Burkes, una tienducha reconocida por comerciar con objetos valiosos, antiguos y, muchas veces, tenebrosos. El puesto no era nada interesante, pero le permitió a Tom rastrear una reliquia de su familia materna, el medallón de Slytherin, además del único objeto personal que quedaba de Helga Hufflepuff. Logró hacerse con ambos objetos por medios muy bajos (envenenar a una viejita medio pirada es un recurso de mujerzuelas) y desapareció por largos años de la sociedad mágica.
De esa época sólo se sabe que había creado otros horcruxes, y anduvo en malas compañías (peores que las mujerzuelas). Cuando reapareció, 10 años después, ya tenía un grupo de seguidores que se llamaban a sí mismos “mortífagos” (dicen que el nombre lo echaron a suertes y que la primera opción era “Caballeros de Walpurgis”, pero a Voldemort el nombre le dio tal ataque de risa histérica que decidieron cambiarlo) y un aspecto más cercano al que consideraba digno de un futuro dominador mundial (dicen que se levantaba cada día, se miraba al espejo y decía: “aún me veo muy bonito…”). Entonces ya se hacía llamar Voldemort por todos, y solicitó nuevamente empleo en Hogwarts. Dumbledore, ya director, le negó el puesto y Voldemort agarró tal pataleta que le echó una maldición (al cargo, no a Dumbledore) para que nadie pudiera ocuparlo por más de un año lectivo.
Desde entonces se dejó de medias tintas y se hizo cargo del rol que había creado para sí mismo como Señor Tenebroso (con la pinta y todo). Mantuvo al Mundo Mágico en caos y alerta máxima por años debido a los ataques de sus mortífagos, y al Mundo Muggle con la sospecha de que algo gordo e inexplicable estaba pasando: los puentes se caían de la nada, tornados pasaban sin ningún aviso, edificios y calles enteras ardían o se derrumbaban sin motivos aparentes (muchos de los ataques a la comunidad muggle por aquellos años fueron realizados como parte de maniobras para tapar los saqueos de lejía y lavandina en los supermercados y demás centros de abasto).
Pero los años de terror llegaron a su fin cuando, al intentar asesinar al pequeño Harry Potter, la maldición rebotó contra él, expulsándolo de su cuerpo y condenándolo a una existencia cuasi fantasmal (años después alegó que se “había olvidado” del posible contrahechizo, y la verdad es que para ser un Lord Malvado, era bastante desmemoriado). Derrotado y débil se escondió en los bosques de Albania por 12 años, esperando que algún mortífago viniera a restaurarlo (como no tenía nada que hacer, jugaba a asustar a los que pasaban por el bosque haciendo ruidos raros y quejidos de ultratumba).
Al fin, su deseo de vio cumplido y pudo retornar a un cuerpo débil al principio, y después fuerte y “glorioso” (vamos, que era flacote, todo blancuzco y con una cara aplastada como si se hubiera chocado contra una pared) con la ayuda de Peter Pettigrew. Nuevamente comenzó una época oscura para el Mundo Mágico, llena de asesinatos y desapariciones.
Esta vez, había algunas cosas distintas: el poder de Voldemort se había extendido hasta el Ministerio y su control era casi total, con muy pocos frentes de resistencia a su poder; y, por otro lado, al fin tenía la pinta de mago oscuro que siempre había deseado y sin necesidad de más asaltos al mundo muggle por lejía! Sin duda, eran los momentos más felices de su larga vida.
Pero todo lo bueno tiene su fin, y el fin de Voldemort llegó un “aciago” 3 de mayo de 1998 (aciago para él, los demás ya no lo aguantábamos). Al final de una batalla que, por un momento de glorioso regocijo, creyó definitivamente ganada, descubrió que nada es completamente certero en este mundo, ni siquiera un buen Avada Kedavra lanzado con todo el poder de un hígado malvado. Y es que en la vida de Voldemort, Tom Riddle, Tío Voldy o como quieran llamarle, nada había más temible que un buen rebote.

martes, 24 de marzo de 2009

Despediré a mi Musa por Incumplimiento de Funciones

Supongo que sí se puede hacer eso, verdad? Es que levo dos días sentada frente a la computadora con los pentagramas vacíos delante de mis ojazos y apenas he descompuesto (redoble de tambores, por favor) 30 MISERABLES SEGUNDOS! Bueno, ayer no hice nada porque entre una cosa y otra me la pasé riendo con mi primo que vino de visita. Sí, ya sé, a lo mejor puedo trabajar mientras me charlan, pero de veras no se puede, al menos yo no puedo. Detesto que alguien me vea descomponer la música porque, para empezar me quitan la inspiración (a lo mejor mi Musa es tímida y por eso desaparece, pero no quita que eso sea malo para mí), y porque si me ven escribiendo y borrando notitas en la computadora seguro querrán escuchar lo que he escrito y, con el debido respeto, no me gusta que mi familia escuche mi música, cuando quieren pueden ser muy destructivos o poner cara de "re changos, alguien mátela" mientras dicen que está fabuloso.
A lo mejor las cosas progresarían más rápido si dejara de escrbir y borrar, volver a escribir y volver a borrar y, por las dudas, escribir de nuevo y borrarlo de nuevo...y así como unas mil veces por cada compás. Eso sumado a lo que me toma decidir qué instrumento usar, qué tipo de compás emplear y en qué tonalidad estará la pieza...no pues, ahora ya saben por qué sólo llevo 30 segundos.
De todas formas, estoy decidida a tener dinero...digo, a terminar mis piezas por el bien del Arte y la Humanidad, eso (juas, ustedes no se dieron cuenta de nada...okas?). En una de esas me sale algo decente y mi Musa salva su pega (a lo mejor también es difícil conseguir trabajo en el campo profesional de Seres Mágicos y Relacionados...como va la crisis...), pero si no siempre, me retiraré del campo (o al campo para vivir como ermitaño) y conseguiré un trabajo como Dios manda en un maugre oficina con horarios y a la que haya que ir con trajecitos sosos.
Comentarios, Apoyo moral, Súplicas para que me deje de babosadas, tomatazos y demás verduras en estado sospechoso, se reciben en la sección de "Desvaríos". Gracias.

domingo, 22 de marzo de 2009

Oh, náyades! Oh,ninfas! Oh, mesas...Musas!

No sé si les había comentado, pero mi sufrido novio me pidió que hiciera música para un documental sobre cambio climático que unos amigos (suyos, no mío. Yo ni siquiera puedo ubicar quienes son). No es la primera vez que escribo algo (yo le digo "descomponer") y se habrán dado cuenta por ciertas entradas histéricas en este pobre blog (ya que no hay papel a mano, que me aguante la pantalla, no? juas).
Lo interesante es que esta vez ME PAGARÁN! JA! Bueno, no será la gran paga pero es un principio (al menos trato de mentalizarme con eso). Con eso al menos tendré calladas por dos semanas a ciertas personas molestosas que yo me sé y al final de todo vendrá la mejor parte: iré a gastar como loca!! muajajajaja...
Okas, ya aterrizando, es más fácil decirlo que hacerlo (para variar...). El plan es empezar bien seriamente mañana y tener al menos una pieza lista para el viernes. Buen plan, no? Lo grave es que mi Musa me ha abandonado (la muy vaga, siempre me hace lo mismo la muy...Consideraré seriamente despedirla). Me he pasado el fin de semana pensando en una melodía convincente, pero nada...
Si no hace acto de presencia mañana, no me quedará más remedio que llamar a la Agencia de Náyades, Ninfas, Musas y Seres Inspiradores y pedir que me devuelvan mis aportes.

viernes, 20 de marzo de 2009

Dudas dudantes


Ayer, mientras mi mamá jugaba Zuma (un jueguito ya no de enviciante, de veras) y yo navegaba alegremente por internet, nos pusimos a escuchar música (al menos yo puse la música y mi mamá se aguantó no más mis cosas raras) y por ahí cayó una de las piezas del disco de "La Bella y la Bestia" de Disney, una de mis nuevas manías (y de mi hermana Tef que vive obsesionada con el príncipe).

Y estábamos en eso cuando mi mamá se voltea y me dice:

Mamá: Oye, ¿qué se llamaba el Príncipe de "La Bella y la Bestia"?

Mente de Meli: vamos! esa es fácil! No...espérale. No sé esa respuesta! Horror!

Meli: Mmm...creo que no lo dicen en la peli.

Mamá: Pero, ¿tampoco lo dicen en el cuento?

Mente de Meli: No, qué estafa, eh?

Meli: Mmm...no, no lo dicen ahí tampoco. Por?

Mente de Meli: Sí! A qué viene el interrogatorio?

Mamá: Es que, estaba pensando: Si no sabe el nombre del Príncipe y se casaron, ¿cómo lo llamaba Bella después? "Ven, Bestia"?

Mente de Meli: Anda...que buena pregunta, como lo llamaba?

Meli: ... JAJAJAJAJAJAJA...

Mamá: jajajajajajajaja....verdad que lo llamaría "Bestia" no más? jajajajaja



Sin comentarios... :P

jueves, 19 de marzo de 2009

Las ironías de la vida...

No pienso tardarme mucho con esto, seré breve. Veamos, público conocedor, recuérdenme de que me estuve quejando todos los anteriores días (silencio en el público...miren que son mariquitas).

Bueh, ya que el público se niega a colaborar, les recordaré que me estuve quejando de pasarme la semana cocinando y jugando a las casitas y anoche estuve celebrando (descargando el OST de "The piano", que realmente es muy bueno, lo recomiendo) mi recuperada libertad de no tener que pensar más en la comida del día siguiente.

Y ahí es donde viene lo extraño e lo irónico de mi comportamiento, no van a adivinar que estuve haciendo hoy... Sí, damas y caballeros, me pasé la mitad de la mañana correteando como una histérica para alcanzar a preparar tres bandejas de lasagna (dos de carne, una de pollo, y dos de ellas con salsa de acelgas...oh sí, así cocinamos en mi casa) para celebrar el cumpleaños de mi hermana, así de rara soy.

Y saben qué es lo más estúpido? Disfruté, sí señores, disfruté cocinando lasagna como una enloquecida para el cumpleaños de mi hermana (por si lo dudan, sí salió muy rica, juasjuas). Por favor, la siguiente que alguien me recuerde mis propósitos de mantenerme alejada de las ollas y demás artículos relacionados, o esto de verdad se volverá un gusto adquirido y acabará siendo mi destino!! ...


FIN DE LA ENTRADA DRAMÁTICA. Gracias.