Hoy, regresando de una buena reunión del Club, de esas que acaban con varios de los chicos comiendo papas con queso y discutiendo sobre villanos de cómic (hay una gran aceptación del Guasón por estos círculos) mi mamá me dio la peor (o algo muy cercano) noticia que podía darme: la Madrina Guillermina falleció en la tarde.
Técnicamente no es nada mío, es la madrina de comunión de mi mamá, pero siempre la sentimos y la quisimos (creo que hablo por mis hermanas también) como una abuelita más. Era una persona muy dulce, muy sensata e inteligente, tenía 96 años (hasta donde llevé la cuenta) y estaba en sus cinco sentidos, como se dice. La conocía de toda la vida, y de alguna forma consciente o inconsciente, era la única persona de la que realmente pensaba que era eterna. Hace unas semanas, la última vez que mis papás la vieron, se despidió de ellos y les dijo que estaba preparada, y no dudo que así fuera.
Y pensando en eso, recordé algo que, creo, es del dominio público (o al menos de sentido común). Cuando alguien parte, nos sentimos tristes y lloramos y nos deprimimos, pero no por el que ha partido, sino porque nosotros nos quedamos acá sin esa persona a la que queríamos. Nos queda un hueco que no sabemos con qué llenar y eso nos aterra. Hacemos duelo por nosotros mismos.
Cuando leí el libro 7 de Harry Potter (ya sé que parece no venir al caso, pero tengo un punto, lo juro) llegué a una frase dicha por Dumbledore que hoy me volvió a la cabeza: No sientas lástima por los muertos, sino por los vivos, en especial por aquellos que viven sin amor. Los que partieron ya están en paz, en especial si, como la Madrina, fueron tan queridos y amaron también en retribución.
A los que estamos todavía acá (porque, como me decía mi sufrido novio, nadie es eterno como yo quería creer) nos queda recordarlos con amor, porque, como me dijo mi mamá, mientras los recordemos y los queramos aunque se hayan ido, siguen con nosotros.
p.d. Vaya manera de terminar mi Aniversario de 3 años y 6 meses, eh?
Técnicamente no es nada mío, es la madrina de comunión de mi mamá, pero siempre la sentimos y la quisimos (creo que hablo por mis hermanas también) como una abuelita más. Era una persona muy dulce, muy sensata e inteligente, tenía 96 años (hasta donde llevé la cuenta) y estaba en sus cinco sentidos, como se dice. La conocía de toda la vida, y de alguna forma consciente o inconsciente, era la única persona de la que realmente pensaba que era eterna. Hace unas semanas, la última vez que mis papás la vieron, se despidió de ellos y les dijo que estaba preparada, y no dudo que así fuera.
Y pensando en eso, recordé algo que, creo, es del dominio público (o al menos de sentido común). Cuando alguien parte, nos sentimos tristes y lloramos y nos deprimimos, pero no por el que ha partido, sino porque nosotros nos quedamos acá sin esa persona a la que queríamos. Nos queda un hueco que no sabemos con qué llenar y eso nos aterra. Hacemos duelo por nosotros mismos.
Cuando leí el libro 7 de Harry Potter (ya sé que parece no venir al caso, pero tengo un punto, lo juro) llegué a una frase dicha por Dumbledore que hoy me volvió a la cabeza: No sientas lástima por los muertos, sino por los vivos, en especial por aquellos que viven sin amor. Los que partieron ya están en paz, en especial si, como la Madrina, fueron tan queridos y amaron también en retribución.
A los que estamos todavía acá (porque, como me decía mi sufrido novio, nadie es eterno como yo quería creer) nos queda recordarlos con amor, porque, como me dijo mi mamá, mientras los recordemos y los queramos aunque se hayan ido, siguen con nosotros.
p.d. Vaya manera de terminar mi Aniversario de 3 años y 6 meses, eh?
4 comentarios:
Lamento mucho lo ocurrido, pero en definitiva solamente hay algo seguro con la vida, nadie sale vivo de ella.
Ahora no queda más que tranquilidad y resignación, como decías, los que se fueron ya están en paz.
Y sí...pero no deja de dar penita
siento su perdida mi señorita ... pero como lei en un libro ... "cuando una persona se va de este mundo .... es porque ya termino la mision que le encomendaron.." ... estoy completamente segura ... de que la madrina de su madre ... esta tranquila ... y feliz ... porque .. tubo una vida plena ... en la que logro cumplir sus objetivos ... asi que hay que estar felices ... todos tenemos que llegar a ese momento ... en el que .. terminamos de realizar lo que hay que realizar en este mundo
Eso es cierto, señora mía. COn 96 años se tiene más que tiempo para hacer una vida plena. Pero de todas maneras la vamos a extrañar mucho.
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