domingo, 22 de noviembre de 2009

Nota mental para mí

Recordar matar lenta y cruelmente al DJ de esa disco a la que fuimos anoche con el Club. Era muy malo y nos fregó la noche...entre otras cosas. O pagarle clases de Buen Gusto Musical y Animación de Fiestas 101.

viernes, 20 de noviembre de 2009

No hay mal...

que por bien no venga, aunque sea difícil de ver. No es que crea que el robo fue bueno, pero no me puedo quejar de los resultados. A mi sufrido novio se le metió en la cabeza reponer las cosas que perdí y se pasó el día en una maratónica compras.
Resultado: tengo celu nuevo, mp4 nuevo, plumafuente nueva, juego de dados nuevos, bolso nuevo y una gran sentimiento de parásito. Se lo agradezco en el alma (de veras, mi amor, te lo agradezco mucho, realmente te pasaste), pero que alguien gaste tanta plata en mi (porque no es pichanga comprar un celular nuevo y un mp4 nuevo) me pone incómoda.
¿El consejo de mis amigas? Déjate de cosas y sientete como una esposa mimada (oh...). Así que, mientras le cargo música a mi mp4 y escribo mi nombre por todos lados con mi nueva pluma (a la que llamaremos Harry II), trato de meterme mentalmente en el papel.

Mátenme, por favor

No es justo, por ningún lado y que a todos les pase alguna vez eso y que son cosas que se podían reponer y yo que sé no me sirve de consuelo. Me robaron mi bolso en La Paz (¿ven que tengo razones para odiar esa ciudad con toda mi alma?). No fue un asalto, fue un robo francamente estúpid y yo me siento más estúpida aún por eso mismo.
Ya no hay caso se sentarse en un café y colgar tu bolso de tu silla que cuando te das la vuelta ya no está. Tenía todo ahí, todo: mi carnet nuevo que tanto me costó sacar, lo que me quedaba de plata, mi celular, mi mp4, mi billetera con todas mis cositas y que era de mi mamá, mi agenda, mi estuche de Harry Potter, mis dados de rol (mátenme!), mi varita (para mí no era una simple baqueta que pasó por el torno), la mantilla de mi mamá (que me prestó con un millón de recomendaciones de que la cuide), mis llaves, mi plumafuente, mis lentes, el estuche de mis lentes de contacto...hasta mi brillo labial estaba ahí.
Me dio una crisis histérica y para rematarla justo pasó antes de que entráramos a cantar (al final estaba tan nerviosa que no sentía mis manos y no tengo ni la más mínima idea de como canté). Mi sufrido novio que fue el primero en enterarse porque Nath lo llamó a su celu para que me calmara, trató de llamar a mi celu para que me devolvieran al menos el resto del contenido de mi bolso que no era para nada valioso y que no sé para qué podría servirle a un ladrón. Obviamente no contestaron, ya apagaron el celular y ahí se fue la última esperanza que tenía de recuperar algo.
Ya estoy en Cocha de regreso y lo único que quiero hacer es meterme a mi cama y no salir de ahí porque el mundo es un lugar de porquería. Todos me dicen que más bien que estoy bien y que no me pasó nada, pero creo que hubiera preferido la navaja y eso: entregaba el celu, la plata, el mp4 y listo...era lo único materialmente valioso que tenía y con algo de suerte me quedaba con todas las demás cosas.
Seguro que los que me robaron no leerán esto y pensar en que puedo apelar a su conciencia (si es que la tienen, porque la forma en que se llevaron todas esas cosas me hace dudar) es una tontería, pero si por alguna de esas casualidades del destino llegaran a esta página pues...¿qué quieren que les diga? En este momento son las personas (o la persona) que más odio en el mundo entero. De lo que había ahí sólo les sirve el celular, los 50 pesos y el mp4, y ni tanto porque puedo recuperar mi chip, el mp4 estaba re mal y funcionaba con maña y con 50 lucas no se hace nada. No sé qué han hecho con las demás cosas, probablemente botarlas a la basura porque no creo que les interese un montón de dados y cosas de Harry Potter, verdad? Si leen esto y les remuerde la conciencia...mi dirección está en mi carnet, mi teléfono está en la memoria de mi celu, por favor devuélvanme las demás cosas.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Nuevas aventuras

Esta noche nos vamos a La Paz con el Coro para participar en un festival (de coros, obviamente...), al menos esa es la idea si todo sale bien y lograron conseguir los pasajes, porque si no obviamente nos quedaremos con los crespos hechos.
Este es el viaje más raro que he hecho en mi vida y es el primera vez en mucho tiempo que no viajo con mi sufrido novio (bu). A eso súmenle que sigo medio afónica y que a tres horas de ir a la Terminal de Buses todavía no tengo mi maleta lista (ni siquiera una idea aproximada de lo que podría poner en mi maleta) y tienen a Meli hecha un manojo de nervios.
Oh, pero lo disimulo muy bien! Tan bien que a tres horas, que ahora que me fijo en realidad son poco más de dos horas, de irme a la Terminal estoy sentada frente a mi laptop, escribiendo en mi blog y jugando Plock en el Facebook. Realmente soy muy pancha o muy cínica...que para el caso, es lo mismo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Aniversario: 4 años celebrando lejos de los cánones de la normalidad

Cualquiera diría que a estas alturas del baile ya deberíamos haber establecido una "rutina" agradable y tranquila para celebrar, pero mi sufrido novio y esta modesta bloggera somos tan raros que ni a 4 años de estar juntos podemos festejar como gente normal.
Bueno, la verdad es que este aniversario fue lo más cercano a lo normal que hemos tenido, y probablemente sea así porque los dos estábamos cansados (estoy cansada todavía, pero valió la pena...al fin me libré de ese estúpido trámite!). Supongo que fue por eso, porque fue tan normal, que me pareció rarísimo, como que algo faltaba.
Lo verdaderamente raro fueron las preliminares del festejo: pasar la mañana haciendo un trámite horroroso, hacer corazoncitos de origami hasta que los dedos duelan, correr con tacones por el centro en busca del regalo adecuado, correr otra vez a jugar rol, jugar rol y lanzarle a un elemental de no sé qué un águila celestial que le cae con todas sus fuerzas y no le hace ni cosquillas, llegar tarde al coro por culpa del rol (oh Merlín! que nadie del coro lea esto o seré soprano muerta!), pasar el ensayo cuchicheando y que al final las sopranos te acorralen para arreglarte para la gran cena porque la verdad es que vas hecha un desastre en tacones... (uff! vaya lista! :P) no es precisamente el colmo de la normalidad.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Deportes en extremo destructivos

Cada vez que el Club se pone a jugar quidditch (el noble deporte de los magos) siempre sale alguien herido. Ayer no fue la excepción...
Después de un partido de pruebitas con las niñas en que fue todo tranqui (es que no se les puede quitar la pelota a unas niñas), y en que las rudas eran...las niñas que se colgaban de los brazos del que tuviera la pelota, nos embarcamos en un partido en serio.
La ruda, como siempre fue la querida Adri que bajo su carita de inocencia y dulzura, oculta a su verdadero yo que no tiene asco de lanzarse encima del que tenga la pelota, darle un golpe donde le caiga (lastimosamente para algunos ese no es un lugar en el que debería caer nada) y llevarse la pelota a todo correr. Aunque hay que admitir que Noe, que hace rato que no jugaba, nos recordó que ella también es una persona de temer porque más de una vez tumbó a empujones al pobre Javi y a la buena Marce.
Volaron lentes, personas, hubo resbalones y baños de barro, arañazos, golpes, choques y demás. Aunque traté de mantenerme lejos de la línea de fuego, igual me cayeron algunos golpes (adivinen de quién...sí! de Adri :P ) y todos acabamos molidos. ¿Quién necesita ir al gimnasio o al psicólogo si puede jugar quidditch como salvaje y golpear a lo que se le ponga por delante?

viernes, 13 de noviembre de 2009

Trámites, papeleos y otras torturas aberrantes

Si por mi fuera, jamás renovaría mi carnet de identidad ni nada, pero al estúpida ley (INSERTE AQUÍ INSULTO DE SU PREFERENCIA Ley) me obliga haerlo y más ahora que me cayó la maldición del Jurado Electoral. Lastimosamente, como mi carnet es de Sucre y no de Cochabamba, pues tenía que mandar un radiograma (léase mensajito por radio...como si el internet no existiera) a Sucre para que confirmen que mi número de carnet es mío (y de nadie más...).
Y resulta que recojo es estúpido papel ayer, mientras me doblaba de dolor de estómago y hoy voy a renovar el (INSERTE OTRO INSULTO DE SU PREFERENCIA) carnet a la (YA SABE QUÉ VIENE AQUÍ) Policía. Dos horas...dos horas!! ahí parada haciendo fila, muriendo de hambre y cansancio (y también de mal humor...o a alguien le gusta hacer filas?) y cuando llego al fin a la estúpida mesa en la que tenían que atenderme resulta que falta un (PONGA ACÁ EL PEOR DISPARATE QUE TENGA EN SU VOCABULARIO) numerito que, como no coincidía con mi partida de nacimiento pues...no servía y no podía hacer nada.
La oficial que estaba ahí me dio un explicación de la que no entendí nada (es que mi mente estaba entrando en pánico) sobre ir a la Corte, un negativo y no sé que cosas más. La idea es que tenía que viajar a Sucre para sacar el estúpido papel y volver para renovar (que me vieron? cara de estúpida?).
Regresé medio histérica a mi casa y me encontré con mi mamá que estaba en una faceta nada compasiva. Y ahí, en medio de la renegada fuer que recordé que ya tenía un radiograma! Lo revisé y ahí estaban bien todos los (BUEH....YA SABE) datos. Así que puse mi mejor cara de borregito a medio degollar y me fui OTRA VEZ a la Policía en la tarde. Por suerte, me encontré con un sargento buena gente en radio y conseguí otro radiograma con las cosa bien puestas.
De todas formas, mi día ya estaba medio arruinado aunque no contaba con el poder curativo de una breve sesión de rol entre chicos locos, sumado a ver a los locos de Magic en acción y después una buena sesión de canto. Ahorita, estoy muerta, pero ya no histérica y ese es un gran avance...creo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Cosas verdes y feas (no es Shreck)

Ni Yoda ni ninguno de los engendros verdes de las películas (con el respeto del sabio Maestro Jedi, pero sabo y todo sigue siendo verde). A todo mundo le gusta la lechuga, a mí me parece la comida más aburrida que se puede poner en una mesa (lo que prueba, una vez más, que soy demasiado bicho raro).
Lo peor es que ni siquiera es sana (al menos para mí), porque cada vez que las como acabo con dolor de pancita. A mí no me vengan con cosas como bajar de peso a base de comer hojas de lechuguita, porque para el caso prefiero comer mi comida normal y ser una gordita feliz 8ya soy una gordita, feliz...no mucho, pero es la idea).
Por si algún día ustedes, mis queridos admiradores (los delirios de grandeza son provocados por la lechuga...también), deciden invitarme a comer, no pongan lechugas, tomates y cosas que se le parezcan en el menú.