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miércoles, 29 de agosto de 2018

El cuento de Medellín

Como siempre, cuando empiezo a contar mis historias aquí ya son cosa del pasado relativamente lejano (lejano considerando la velocidad a la que la información pasa y cambia hoy en día). Como se ha vuelto común en estos últimos años en mi blog, aunque me pasan cosas cada vez más interesantes, cada vez tengo menos tiempo o ánimo de compartirlas. Una lástima, mis historias son mejores que cuando empecé con esto.
¿Por dónde empezar mi cuento en Medellín? Obviamente, por Cochabamba. Al terminar los Juegos Suramericanos, sabíamos todos los de la Selección de la posibilidad de ir al Campeonato Panamericano de Tiro con Arco en, justamente, Medellín, en (adivinen) agosto. La Federación, muy cordialmente, nos informó que cada uno tendría que cubrir sus propios gastos si quería ir, unos 1200 $Us en el mejor de los casos.
Lo interesante del caso era que para ir a ese Campeonato había que clasificar con puntaje... y a los bolivianos nos invitaron de buenas gentes, porque estaba visto que como no teníamos mucha experiencia en competencias internacionales, necesitábamos roce y salir de nuestros límites cómodos de competencia. En cualquier caso, aparte del gasto, se trataba de toda una oportunidad... una que daba mucho miedo.
Después de semanas de debate, interior y exterior, decidimos ir los valientes de siempre de Cochabamba. Fue toda una aventura en varios niveles.
Aparte de que era la primera vez que salía al exterior de viaje sola (y técnicamente a cargo de las criaturitas), estaba el detalle de que era nuestra primera competencia seria afuera (los Suramericanos no cuentan, era nuestra cancha y todo eso). A eso, súmenle la presión de hacer un papel decente aunque, técnicamente, nadie te lo exija porque todos sabían que era un viaje para ganar experiencia compitiendo afuera más que para lograr algo real.
Y vino el primer día: Clasificación. Empecé una maravilla. No increíble, o disparando puros amarillos como las demás, pero con buenos disparos y sintiéndome cómoda con lo que hacía. Y eso duró exactamente dos andanadas. Por algún motivo que aún no logro descifrar del todo pero que sospecho se debió al mal estado de mis flechas (varios golpes contra el ladrillo no ayudan a la estabilidad y buen estado del carbono, para que lo vayan sabiendo), y a los nervios de ver que varias caían al piso sin razón aparente. Pánico es poco para describir lo que sentía ese rato. Vergüenza se le acerca bastante. Ira medio disimulada también. Me dio mucha bronca ver que pude haber hecho un mejor puntaje si no fuera porque mis flechas decidieron caer una tras otra al césped, sin importar lo que hiciera o dejara de hacer, y pensar que acabaría entre las últimas sin merecerlo del todo. 
Gracias a Dios por las compañeras de equipo pacientes y los encendedores de bolsillo. Esa tarde, antes de irnos de paseo por la vida (como todas las tardes que estuvimos en Medellín), sacamos todas las puntas de mis flechas, revisamos una por una las que estaban con rajaduras o marcas raras, y volvimos a pegar las puntas buenas en las flechas que no  estaban tan jodidas. El plan para el siguiente día de competición: No ser yo la que hunda al equipo femenino.
Aquí hay que hacer una nota importante: Hasta el día previo a la clasificación, no había recordado (o no me había enterado, no recuerdo bien) que en el Campeonato Panamericano, se jugaban las primeras plazas de clasificación individual y en equipos a Lima 2019, que es también clasificatorio para Tokio 2020. Nos habían dicho que sólo habían 6 cupos para equipos, 3 femeninos y 3 masculinos. Aparte de eso, habían cupos individuales para los que no quedaran en los equipos el tercer día de competición (es todo un jaleo, no pidan que explique).
Segundo día de competición: Eliminatorias en Equipos. Por mi espantoso puntaje en la clasificación del día anterior (que sigo creyendo culpa de mis flechas), habíamos entrado de últimas en la tabla, y contando los byes disponibles y la distribución de las llaves, nos tocaba ir contra Cuba en 8vos de final. Llegamos temprano al campo para aprovechar el campo de prácticas y no entrar frías y sin calibrar a la competencia. Los chicos entraron primero y las chicas nos quedamos entrenando un buen rato más. 
Cuando fueron a buscarnos, los chicos ya estaban eliminados (les tocó contra Colombia de entrada, feo) y faltaban todavía dos rondas para terminar con los equipos masculinos. Tuvimos dos rondas de práctica ya en los parapetos oficiales, y alcanzamos a ver que las chicas de Cuba disparaban... igual que nosotras. Tal vez eso nos envalentonó, pero nos convencimos unas a otras que si metíamos todo dentro del rojo, podíamos pasar a la siguiente etapa. Obviamente, más fácil decirlo que hacerlo, aunque he de admitir que lo que mejor nos funcionó fue la dinámica que establecimos casi automáticamente como equipo. Aunque nos había tocado competir en equipo con una o con otra, nunca habíamos estado las tres en el mismo equipo al mismo tiempo, y aún así fluimos bastante bien juntas. Llegamos a flecha de oro, ante el asombro de las cubanas (y todo el resto del mundo) y ganamos al final. Para nosotras, era como haber ganado el mundo.
Brasil era nuestro siguiente oponente, y ya las habíamos visto disparar en los Suramericanos. Nos achicamos, pero seguimos dando pelea y nos fuimos 6 - 2. Nuestra filosofía de "nadie nos quita lo bailado" nos mantuvo con el ánimo arriba, y nos fuimos a desarmar equipos en paz con el resultado, y fue cuando empezaron los rumores de clasificación. No nos lo creímos al principio, se supone que eran sólo tres puestos, y eso lo habíamos entendido bien claro. Y nos lo confirmaron: nadie, menos nosotras, creía que podíamos lograr algo, habíamos ido a aprender a competir por roce, y conseguíamos una clasificación por esos 2 puntos que conseguimos contra Brasil, y por dejar a Cuba de camino.
Después de eso, la competición pasó como un borrón, con sus altos y sus bajos, disparando o apoyando a los chicos, aprendiendo siempre. Empezaron a llover los mensajes de whatsapp, las notificaciones de facebook, las llamadas a casa para avisar las buenas noticias. 
Conseguir la clasificación para Lima no significa que iremos las que conseguimos el cupo. En un mundo ideal, sería así, pero eso no sucede en los deportes. Bolivia va, no nosotras como personas individuales, y sabemos que todas estarán ahora dispuestas a saltar sobre los cupos al menos descuido. Eso significa que tendremos que seguir trabajando, más que hasta ahora, para ser nosotras las que vayan. Hay mucho camino aún por delante, pero, nuevamente "nadie nos quita lo bailado".

lunes, 6 de noviembre de 2017

Los percances de los regalos de cumpleaños

Oficialmente, tengo 32 años. Por algún motivo, aunque sé que debería, no me siento más vieja de lo que me sentía hace un año, o dos, o tres. Al parecer, los efectos positivos del ejercicio y de mi buena figura ganada a base comer como fiera y quemar calorías en el campo de tiro continúan. 
Mi cumpleaños fue bastante bueno, a pesar de estar cargando con un resfriado espantoso que me tuvo toda la semana moqueando y estornudando y estar apenas saliendo de lo que sospecho fue una infección estomacal la semana anterior a eso. Familia, comida deli, y amigos. 
¿Lo diferente? La llegada de los chicos de China justo ese día, y con ellos (específicamente, con Jorgito) mi arco nuevo. Después de varios meses, y bastantes dólares menos en nuestra economía, llegó mi precioso riser nuevo con mis preciosas palas nuevas. En verdad, verdad os digo que son de los arcos más lindos que he visto, y no porque sea mío solamente.
La parte grave de ese asuntito es que... las palas están super duras, incluso considerando que sólo son dos libras más que mis palas antiguas y que son más grandes también. Teóricamente, deberían ser más fáciles de jalar por su tamaño, pero en los dos días que estuve entrenando con ellas, me di cuenta que no es tan así. 
De momento, el marcador va Palas 2 - Meli 0. Ando con una makhurka espantosa en hombros y espalda, y mis brazos aguantan porque parece que aún estoy haciendo bien el ejercicio. Me cuesta encontrar mi anclaje, mantenerlo y no moverme cuando sale la flecha. Me duele el hombro izquierdo por tratar de mantenerlo bajo, y mis puntajes se han desplomado estrepitosamente.
El plan es tratar de manejarlas esta semana y media que vienen y ver si logro acostumbrarme y amoldar el arco. Si no, vuelvo a mis palas antiguas y me trago el orgullo de gastar 300$ en palas y no usarlas.

viernes, 1 de enero de 2016

Año Nuevo 2016

La verdad, no lo esperaba. Creo que no confío en mi suerte, pero estaba preparada para una ruptura difícil, de esas que dejan a las partes odiándose por siempre. Y de pronto, ¡tarán!, mágicamente todo salió bien. 
No puedo quejarme, fue una buena manera de terminar el año y empezar otro (algo) menos preocupada y asustada. No todo son buenas noticias, corazones  arcoiris vomitados por unicornios mágicos, pero no es tan terrible. Quiero empezar este nuevo año sintiéndome positiva, algo que tal vez no he sentido en muchos de mis anteriores inicios de año.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Un buen día

Nada pudo arruinarme el día, ni las tonterías ajenas en el trabajo, ni tener que limpiar la casa, ni quedar con las manos oliendo a químicos de limpieza. Y es que empezar con excelentes noticias es el mejor remedio contra la realidad.
La Corte Internacional de Justicia dio su fallo hoy sobre si le compete o no meterse en el asuntito del Pacífico que Bolivia se trae con Chile desde hace más de un siglo. Estábamos esperando desde Mayo a que se pronunciaran, y por segunda vez en mi vida, desperté para escuchar jerga legal.

No es una victoria definitiva, pero es un gran paso adelante. Siguen las negociaciones (y ahí es donde siempre la embarramos), pero nos merecemos ese pequeño festejo, el respiro y la convicción de saber que no estamos tan errados. Hemos tenido tan poco con lo que alegrarnos sobre el tema, que este fallo nos vino camo llovido del cielo, y como dijo Millicent Bagnold, "defiendo nuestro derecho inalienable a la juerga". 

domingo, 16 de noviembre de 2014

El mejor concierto

Hasta hace poco más de un mes, estaba completamente convencida de que mi grupo favorito de música moderna, La Oreja de van Gogh, jamás llegaría a Bolivia. Pero llegaron.
Compramos las entradas con la anticipación debida y, ayer, mandamos a un amigo a hacer fila a las once de la mañana...y el concierto era a las nueve de la noche.  ¿Así o más exagerados? Y claro, el concierto empezó casi a las diez.
De todas formas, retraso y todo, valió cada centavo gastado y cada minuto de espera. Canté y grité hasta quedarme ronca, y ellos cantaron todas la canciones que amo (además de las nuevas que no conocía). Definitivamente, el mejor concierto de mi vida.
Eso sí, la joya de la noche fue Xabi tocando el theremin...y se entendía lo que tocaba!

jueves, 24 de octubre de 2013

Auror

Por definición, un Auror es un cazador de magos tenebrosos, algo así como la policía del mundo mágico, ya que todos son entrenados y trabajan para el Ministerio de Magia. Dadas las aclaraciones del caso para los no versados en Harry Potter y mi locura en general, debo hacer un anuncio (ejem, ejem).
Desde que m hijito Rulito partió, estuve pensando en que tal vez sería bueno adoptar otro perrito. No porque quiera reemplazarlo, fue demasiado único para conseguirle un sustituto así no más, y tampoco porque quiera ignorar a mi otro bebé (al que no me dejan traerme acá). Simplemente, me gustan los perros y me hace falta un cachorro para malcriar (no le digan esa parte a mi esposito).
Después de mucho dar la lata por medio de insinuaciones y demás, mi esposito habló con una de sus estudiantes cuyos perritos tuvieron cachorros recientemente, y que los quería dar en adopción. La muchacha le mandó la foto de todos los perritos (juro que parecía sacada de estudio) y uno nos llamó la atención. Es un cachorro de pelaje blanco y dos manchas cafés sobre los ojos, y es el único que no parecía perdido en la imagen: miraba directamente a la cámara con la cabecita inclinada.
Trámites varios y demás, hoy adoptamos al pequeño y nos los trajimos a casa. Es una cosita diminuta, de mes y medio, piernitas cortas y muchas ganas de correr detrás de nosotros. Le compramos una camita, comida balanceada y un ambientador quita olores de pipí y popó para no tener problemas de que el depto acabe apestando, pero al parecer no está interesado en su cama más que como un reto para conseguir la pelotita con la que lo hice jugar. Ahora mismo, prefiere dormir en el suelo pelado, escondido detrás de mis pies. Esperé a que durmiera para moverlo, pero se despertó, se salió y volvió al suelo y se durmió cinco segundos después.
Lo llamamos Auror (yo quería llamarlo Cruel Asesino Llameante, pero al parecer no es un buen nombre para perro).

lunes, 16 de julio de 2012

Familia

Estoy cansada, mucho mucho muy cansada. Tuve un día de esos en que, como mi mamá dice, una se pregunta para qué se levantó. Largo, pesado, lleno de cosas que salen al revés...me alegro de que ya esté terminando.
Sólo hubo una cosa buena en mi día (sin contar llegar a mi casa al fin, encontrarme a mi sufrido novio y lanzarnos al sofá a ver tele). ver a mis primos. 
Aclaremos primero que tengo mucha familia, demasiada para mi gusto la mayor parte del tiempo. De todos esos parientes, podemos hacer tres grupos:
1) Los que me detestan, por cualquier razón (la más común es que no pienso igual que ellos, sea el tema que sea), y son detestados por mí.
2) Los que me son completamente indiferentes. No me hago lío de verlos o no verlos...y lo inverso también es cierto.
3) Los que amo con todo mi corazón y me encanta ver siempre que llegan.
Esa última categoría está compuesta mayoritariamente por primos hermanos y por tíos que no son tíos. Hoy vi a dos de mis primos favoritos después de...mmm...unos 4 años o más. Definitivamente, son geniales. 
Lo malo es que mi prima se va en una semana, mi primo se quedará algo más, pero no lo suficiente. De todas formas, aún podremos ver el estreno de "Batman". 

p.d. Últimamente, me tardo mucho más en escribir mis entradas. Una parte es que se me acabala imaginación (Mente de Meli: Sí, mejor dedícate al cacho...) y la otra es que algunas teclas no están en el lugar que deberían. "Paquita", siempre te extrañaré.

viernes, 22 de junio de 2012

Compromiso

Llevo como un mes mordiéndome la lengua (acá, los dedos) para no soltar esto. Hagámoslo breve (porque si me dan cuerda, trataré de explicar todo...y así no acabamos nunca): hoy, mi sufrido novio y sus señores padres vinieron a mi casa a hablar con mis señores padres para pedir mi mano. Emocionante, ¿no?
Dejando de lado el sarcasmo, la verdad es que estoy muy feliz, tan feliz que "feliz" no alcanza a lo que siento. Supongo que ya tengo un gran cuento para contarles a mis futuros hijos, sobre como su padre puso rodilla en tierra y todo el resto del protocolo. 
Por otra parte, tampoco me esperaba un anillote de ese tamaño. No solo porque me queda un poquito grande (nada que un joyero no pueda solucionar) si no porque no me esperaba que fuera de oro blanco, con una Esmeralda Gota de Aceite. Díganme vanidosa (vanidosa), pero no puedo dejar de mirar mi anillo de compromiso.
"Anillo de compromiso"...¡Es genial poder escribir eso! Y más si se trata de MI Anillo de Compromiso.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Un buen putazo

El sábado, o más bien el domingo, después del concurso de bandas me encontré con un mensaje de uno de los chicos del coro, lo más parecido que tenemos a una conciencia colectiva, en el grupo de Faebook. Lo que escribió es muy largo para copiarlo, pero básicamente expresaba su preocupación porque, en los últimos ensayos, la gente faltaba a montones o iba sin haber estudiado. Se supone que nuestro siguiente concierto es el 10 de octubre, pero tal como estaban las cosas, no sería muy prudente presetarnos y dar un mal concierto.
Debo admitir que, entre una cosa y otra (trabajo, Poniente, Club, dormir y quejarme), no que me quedaba mucho tiempo para sentarme a estudiar a conciencia como hice con el Requiem de Mozart, que de tanto escucharlo y repasarlo y darle vueltas en el piano, me lo sabía (y me lo sé) de memoria y sin fallarle ni una nota. Cuando vi el mensaje, me remordió tanto la conciencia que hoy, antes de ir al ensayo (de día feriado!!) traté de repasar la pieza que me faltaba con las pistas de midi (que, por cierto, es algo que jamás hago porque me desespera).
Cierto, no avancé gran cosa, pero al menos me hice una idea aproximada de la pieza que me sirvió en el ensayo...para no parecer tan perdida, al menos. Lo genial de todo fue que, el mensaje a la conciencia le cayó a todos como una patada y todos, aboslutamente todos, fueron con las piezas estudiadas. Fue uno de los mejores ensayos que hemos tenido en mucho tiempo.
Hasta ensayos con una parte de la mini orquesta que está preparando la parte instrumental. Sï, había un violín que estaba muy mal (tengo que averiguar quién era para darle un tiro), pero en general el coro sonaba bastante bien. Aún hay mucho trabajo por hacer, pero ¿a qué es emocionante cantar con orquesta?

viernes, 8 de julio de 2011

Días casi perfectos

Asumamos que un día son 24 horas (de hecho, son 23 y pico, pero esas son sutilezas que sólo le interesan a los vagos), y tomemos que el día comenzó ayer poco antes del partido. En ese momento, estaba muy feliz todavía por la aparición milagrosa de mi Cachito y sentía que nada podía arruinarme el día.
Lastimosamente, y como todos saben, la Adivinación está dejando de ser mi fuerte, así que mi día se arruinó. ¿Cómo? se preguntarán. Sencillo: La Selección boliviana no podía haber jugado peor su partido de ayer. Perdimos, fue un desastre absoluto y si no le ganamos a Colombia por dos goles el domingo, podemos irnos despidiendo de esta Copa. Lo único bueno del partido fue la super atajada de un penal que hizo el arquero boliviano, Arias. En general suelo desconfiar de sus habilidades, pero eso me dejó con la boca abierta.
Después de eso, la cosa se puso un poco más fea por las perspectivas de tener que salir temprano de mi amada camita para ir a la televisión para una entrevista con el Club. Merlín sabe que odio que las cámaras me apunten. Me gustaría decir que las cosas de ahí se pusieron algo mejor, pera para eso faltaba unas horas más: mi mamá, ni bien acababa yo de llegar a casa, me sale con que hay que llevar al Cachito otra vez a la otra casa.
Me puse de un humor que podía haber matado a Medusa de una mirada. ¿Qué esperaban? No creo que a nadie le guste sufrir por su perro una semana y, justo cuando ya cree que todo está donde tiene que estar, viene tu mamá a tratar de descompaginarte el mundo. De todas formas, e increíblemente, mi papá salió al rescate de la situación y, después de unas negociaciones y aportes de soluciones de mi hermana Tef (no vuelvo a criticar su lealtad), se decidió que los dos perros se quedan acá. Claro, tendré que limpiar las ograciosadas que hagan en el patio, sacarlos a pasear y bañarlos cuando mejore el tiempo, per eso es lo de menos.
Así que, mi única fuente de alegría este día fueron los perros. Como dijo alguien que no me acuerdo: Más conozco a los hombres, más quiero a mi perro.

jueves, 7 de julio de 2011

Apareció!!

Me despertaron con una llamada. Generalmente, odio que me despierten y más si hace frío, no dormí y/o he estado tratando de volver a dormirme, pero en esta ocasión valía la pena que me despertaran. Cachito apareció, y mejor dicho, un alma caritativa, que después se encargó de sermonearme por teléfono, lo encontró y lo llevó a casa. Las vecinas lo vieron y me llamaron ese rato.
Estoy muy feliz, lo único que podría hacer más perfecta mi vida en este momento sería recibir una propuesta de matrimonio (sacarme la lotería también sería bueno). Después de la llamada, salí disparada a buscarlo.
La verdad, está mucho mejor de lo que esperaba: no tiene heridas, al parecer no tiene ningún resfriado, no perdió peso y ganó algo de sensatez porque ahora no quiere salir a la calle por nada, tuve que sacarlo a rastras para llevarlo al veterinario. Teóricamente, le dí un baño (con mi shampoo de manzanitas), pero sería mejor que le corte el pelo que está todo enredado y feo.
La única parte mala de todo este asunto de la aparición es que mi Rulito, que ha pasado los últimos días en un agradable estado de reposo y meditación (o sea que se va del sol a la sombra para dormir todo el día), se puso hecho un histérico cuando lo vio. Andan los dos tratando de pegarse (y otras cosas que me llevan a sospechar que los dos son gays), y mi mamá (mi mejor aliada, teóricamente) ya está hablando de cerrar las rejas de la otra casa con algo porque los dos están muy fregados.
Tengo que diear una estrategia y pronto. Me gustaría que los dos se quedaran acá, sólo es cuestión de tiempo para que se les pase el ataque de nervios, pero no me hago ilusiones, en especial si considero que mis hermanas ya se están poniedno en contra porque Su Alteza Real, la Condesa Bellota I anda más ofendida que de costumbre.

miércoles, 29 de junio de 2011

Canta una feliz, feliz, feliz canción

Un Requiem, o al menos el de Mozart, no es la pieza más alegre para interpretar. Lo raro es que yo no puedo evitar poner una sonrisa estúpida mientras lo canto. Eso y hacer mil otras cosas muy alejdas de mantener la seriedad como pasar mi peso de un lado al otro, marcar el ritmo con el pie, y balancearme tanto que casi parece que estoy bailando.
Hoy, en el concierto, no fue una excepción. Estuve ahí medio bailando y tratando de disimular la sonrisita que se me salia, en especial en las partes fugadas, como el "Domine Iesu" o los Hosannas del "Sanctus" y "Benedictus". Definitivamente, eso es más fuerte que yo misma.
Salió lindo el concierto, no puedo quejarme, incluso con las pequeñas fallitas que se nos escaparon o las cosas graciosas de "detrás de cámaras", o el hecho de que el director con corbata de moño se parecía increíblemente a August Rush: la misma pinta de wawa.

domingo, 15 de mayo de 2011

Deporte, arte y mucho cansancio

Anoche, después de que mi sufrido novio hiciera mutis de la escena, subí a conectarme a internet par escribir. Abrí mi cuenta de Blogger, puse a una nueva entrada y...me dormí. Desperté media hora después, con el cuello dolorido y el convencimiento de que no lograría escribir nada sin poner en riesgo mi teclado.
Así que, les cuento mi super requetecontra interesantísimo día. Inicio del 1° Campeonato Triangular de Quidditch en el Club y el tan temido examen del Requiem de Mozart...y pues, consecuencia lógica de ambos fue mi repentino bajón de energía que me llevó a dormirme temprano (temprano para mía es la 1:00 a.m.).
Nos fue como en feria en el quidditch, entre que nos anularon dos goles (uno con razón y el otro sin motivo) y que nos ganaran 70-50...no fue el mejor de los partidos en el que estuviera. La horda Rompecráneos, el equipo oponente y en el que juega mi hermanita (que resultó una fiera para el quidditch), se vino con todo, incluyendo un recambio extra. Nuestro glorioso líder, que también es mi sufrido novio, al parecer ya tiene una estrategia para nuestro siguiente partido. No podemos quedarnos al fondo de la Copa!! (sospecho que es la maldición del nombre, digo los Chudley Cannons lleva 100 años en el fondo de la Liga de Quidditch, y nuestro equipo se llama C.C.Q.C en honor a ellos...¿Casualidad o destino?).
El examen...ufff. Reacción típica de Mel ante una presentación sola o en un cuarteto en que ella canta sola su sección: Pánico. Mi cuarteto fue el segundo del examen, y me tocaron buenos compañeros (gracias a Dios), pero igual pasé temblando, con las manos frías y la cara completamente roja. Todos dijeron que lo hice bien, que mi cuarteto fue el mejor en interpretación aunque teníamos nuestras fallitas por ahí, pero yo me escuché a mí más que a nadie y estoy biens egura de que se me salió un gallo en el Kyrie y entré mal en el Confutatis. Entré bien en el Hostias, pero después fui perdiendo confianza, la recuperé para la fuga y logré terminar decentemente no más.
Si consideramos que tenía la garganta como una lija, que mi hermana Tef me dijo que tenía las amígdalas un poco hinchadas y que no se me pasaría ni a bala para la hora del examen, creo que pudo haber sido peor. Eso sí, cuando fue el turno de Odelí de cantar, se me fue la autoestima al cuerno.
Mi día se remató con una larga caminada a casa, pollito, gaseosa a patadas y pollito. Después de eso, es lógico que me cayera dormida sobre mi laptop.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Falsas alarmas

¿Recuerdan que había escrito que la Fuga del "Sanctus" era igual a la del Benedictus? Pues resulta que todos nos equivocamos con esa presunción: parecen iguales si te limitas a pasarles la vista por encima, pero si las escuchas una vez, una detrás de la otra, son distintas.
Caímos en cuenta de eso el lunes, después de nuestra heroica maratón de ensayos (4 días seguidos) así que antes de pasar a la parte de pulir la obra, tuvimos que retroceder y sacar esa partecita. De todas formas, no es como si fuera muy larga o muy complicada (no más tantito) así que no fue la gran dificultad...para las 6 locas que estuvimos en el ensayo seccional. Algo ha pasado con las contraltos que no aparecen más que de dos en dos...
Lo que realmente importa es que el director que, ¡oh, sorpresa!, decidió agraciarnos con su presencia el fin de semana, estaba satisfecho con nuestro trabajo. Seremos poquitos, pero somos muy machos (y machas).

sábado, 30 de abril de 2011

Y se casaron no más

No soy de madrugar, como les dije ayer, pero por ver la boda del amor platónico de toda mi vida, dormir sólo 2 horas valió la pena. Mi humilde (ja!) opinión es que todo respecto a la ceremonia y los novios estuvo hermoso, desde el vestido hasta el sermón del...ni idea el título del cuate que dio el discurso.
Creo que todo el mundo ya comentó la hermosura de la novia, lo gallardo que se veía el novio, como todo salió a perfecto y parecía un cuento de hadas (que esperemos que no salga tan mal como le salió el suyo a Lady Di, pobrecita), así que no me extenderé en eso. También podría comentar que, hasta donde yo lo ví, algunas inglesas, como Victoria Beckham y las Princesas Beatrice y Eugenie , tienen un asco de gusto para los sombreros (si es que a eso se le podía llamar sombrero). Lastimosamente, estar "a la moda" no siempre es lo más acertado.
Podría también hacer un comentario sobre como la Reina se vistió de amarillo canario, y aún así se veía muy bien, o como Camila Parker-Bowles no tiene remedio, o como resulta que la Familia Real se mueve en Minibuses a la Abadía (al menos estilo pueblerino), pero dormir dos horas y armar "El Profeta" y el juego de la semana me tiene agotada y mi cerebro está a punto de desenchufarse. Así que, antes de irme a soñar que la que se casó con el príncipe era yo, les dejo una fotito que me encontré en el Flickr de la Monarquía Británica (se pusieron tecnológicos).

The Mall on the eve of the Royal Wedding
Describe mis sentimientos perfectamente... :P

domingo, 10 de abril de 2011

Los Japonésidos

Sé que en su momento no comenté lo que pasó en Japón, lo del terromoto, el tsunami, la central nuclear que siguen sin poder reparar y que por unos días trajo al mundo en un crisis histérica, lo del montón de y desaparecidos...¿por qué? A pesar de que escuché y leí todas la noticias que pude al respecto y que aún me preocupa lo que pueda pasar en Fukushima, creo que soy eminentemente egoísta y mi política es que mi blog es sólo mío. Digo ¿Qué caso tiene repetir lo que todos saben?
Lo que no saben, por ejemplo, es que hoy los residentes japonese, descendiente de japoneses, la Academia Man Césped y el JICA (Cooperación japonesa, si no estoy mal), organizaron una Feria Japonesa acá en Cocha. Fue divertida, con todo, pero debo admitir que me sorprendió que para ser organizada por japoneses, fuera tan caótica.
Empezaba a las 10:00 pero a las 12:00 ya no había nada para comer, y eso súmenle que técnicamente tenías que hacer dos filas para conseguir alguno de los platos. El sol de plomo que caía no ayudaba para nada, estuve casi una hora bajo el sol para conseguir una ficha de sushi, que al final no encontré porque se acabó todo temprano. Un amigo etuvo como 2 horas en una fila que no se movía para conseguir bolitas de pulpo...un caos. Nos hubieramos quedado sin comida si no fuera porque misteriosamente apareció un señor con algunos platos de sushi y todos los hambrientos le caímos encima.
Fue grasioso, porque nos sentamos con los amigos en una gradita en la plazuela a comer sushi con los dedos...rico sushi. Al menos no me quedé con el antojo, peor es nada como dicen en mi colmena. Lo terrible del día fue tener que ir a ensayar después de estar horas parada al sol, esa es otra historia.
Eso sí, hoy aprendí dos valiosas lecciones:
1. Si dicen que algo empieza a las 10:00, hay que ir a esa hora, en especial si involucra comida y cochabambinos.
2. Aprendí a...hacer grullas de origami!
Sé que eso último no cuenta como lección para la vida, pero fue divertido. Además, está el detalle de que dicen que si haces 1000 grullas de papel, los dioses te conceden un deseo...¿ALguien me regala una resma de papel?

domingo, 3 de abril de 2011

Ja!!

Ayer fue un día del desastre, realmente. Malo y feo hasta, por lo menos las 3:oo de la tarde, hora en que fueron mi sufrido novio y Marco a recogerme para ir al Club (y mis papás no estaban, así que de todas formas tuve que esperar un buen rato a que volvieran). Estar en el Club siempre es bueno y alegra mi semana, pero no borra los problemas...para ser honestos, nada los borra, pero el escapismo es divertido, verdad?
El caso es que, aparte de unos problemas en casa, estaba de muy muy mal humor por la boda del primo de mi sufrido novio. Parecía que no podía haber elegido un peor día para casarse porque estaba desorganizando toda mia vida. Para empezar, tenía que irme temprano del Club para tener tiempo de arreglarme para la ceremonia, eso en el momento en el que tendría que estar en mi ensayo de coro del Requiem de Mozart que realmente es muy importante para mí y, para rematarla, estaban pasando "Orgullo y Prejuicio" en versión de la miniserie de la BBC en la tele y no podía verla. Mi sábado no podía ir peor.
Después de pasar increíbles carreras para arreglarme (mis hermanas, no yo que no tengo idea de maquillarme más allá de la máscara de pestañas y el delineador) llegó la hora de ir (bastante tarde, por cierto) a la boda. Nos perdimos la ceremonia entre un chiste y otro (y para eso me falto a mi ensayo, ¿eh?) y nos fuimos directo a la fiesta en que quedamos con las dos hermanas y el cuñado de mi sufrido novio en la mesa.
Hasta ahí todo normal, al menos para mí: Baile, charla, risas, el vals y la cena. Hasta que llegó el momento del ramo. Lo tradicional en mi caso es que me niegue a salir a pelearme por ese montón de flores (que no se note que estoy desesperada, porque "el que muestra hambre...no come"), así que, generalmente, tiene que venir alguno de los parientes de mi sufrido novio (que son suyas las últimas bodas a las que fui) para obligarme a salir. Un a vez ahí, lo típico es que ni siquiera haga el intento de levantar los brazos para coger el ramo, ni aunque venga en mi dirección (así perdí el ramo de la boda de mi hermana).
¿Lo raro de anoche? No sólo salí por voluntad propia (casi) y sola (la hermana de mi sufrido novio no quiso acompañarme), si no que me paré justo en el medio de la segunda fila de las chicas desesperadas por el ramo, que es donde cae el ramo generalmente. A eso súmenle que, en diagonal a la masa de chicas del ramo, estaba una mesa ocupada por todos los primos y primas casados de mi sufrido novio, entre los que estaban Annelise y su esposo, Rafo, los que mejor me caen de toda la tropa (porque son los que más conozco), que se pararon y empezaron y gritarme instrucciones del tipo: "Más adelante...no! Más atrás...Ahí!! No te muevas!! Usa los codos!!".
Por si no fuera suficiente locura, y a pesar de toda mi vergüenza (estaba del mismo color que una remolacha), cuando la novia lanzó el ramo (después de intento fallido en que fue a rebotar contra las cortinas que estaban en medio del salón) me lancé a agarrarlo. Y no sólo lo sujeté, si no que otra chica agarró unas cuantas de las flores mientras yo cogía el tallo del bouquet...y se lo jalé! Nadie me quita lo que me gané en justa ley!
Sí, terminé con el ramo en la mano, con toda la mesa de los primos haciendome barra, con la mamá de mi sufrido novio algo "arrebatada" (y conste que cito, eh?) y con mi sufrido novio bajo un nuevo argumento para que lo presionen sus parientes. La changa con la que me peleé por el ramo después sacó el anillo de los chocolates de la torta, así que no hubo lío...o al menos no me remordió la conciencia.
Sólo algo podía haber hecho mejor mi noche: El momento de la liga, vi a mi sufrido novio saltar adelante (y su primo le estaba apuntando a él) y ya pensé que lo había conseguido cuando vi al tipo que estaba a su lado medio empujarlo y poner su mano sobre la suya y...quedarse con la liga. Pinche tarado.
Como dicen en mi colmena, peor es nada y al menos yo hice mi parte. De ahí en adelante la fiesta fue increíblemente divertida, bailando hasta que no podía seguir parada ni un rato más, mientras todos sus primos nos daban vueltas para felicitarnos por el ramo.

martes, 22 de febrero de 2011

Y Verdi dice...!!

Algo parecido a una súplica porque me calle pronto...yo y todas las demás sopranos que no le achuntan a su Requiem. Al contrario del Requiem de Mozart, no me pesa tanto la conciencia porque aunque muchas de las que cantan en mi cuerda son ex-alumnas del Laredo y qué se yo, resulta que no son muy buenas, y las que van se la pasan todo el ensayo charlando. ¿Cómo alguien puede tomarse en serio a esa clase de personas?
Si el Requiem de Verdi se caracteriza por algo es por tener a las sopranos chillando la mitad del tiempo, y como bien dijo la querida Aylita, parecemos gatos remojados. De todas formas, creo que estoy mejorando, al menos le apuntaba a todos los La agudos, y aunque acabé hecha tiras (y con mucha, mucha hambre), me sentí bastante satisfecha de mi desempeño.
Espero que la autoestima me dure hasta después del ensayo de mañana... Mozart y su Kyrie hecho fuga a la vista!!


jueves, 20 de enero de 2011

Tengo tantas cosas que contar...

Pero la verdad estoy tan cansada (y tan, tan llena) que no puedo juntar dos pensamientos coherentemente. Resumen (espero que breve, no tengo ganas de extenderme): Cumpleaños de mamá, parecía que sería muy divertido, pero creo que terminó bastante bien, y con una buena cosecha en regalos para mi mamá.
Encontrar un regalo adecuado tomó mucho tiempo, como sabe cualquiera que me conoce mínimanente, soy un desastre para pensar en qué regalar. ¿Quieren un regalo mío? Díganme "Quiero tal cosa" y si no es muy cara seremos todos más felices, tendrán su regalo y yo no tendré un dolor de cabeza.
En otras noticias, llevé (al fin) mi "nueva" cámara al técnico. Hice un trato excesivamente turbio con mi papá: dado que su hijita arruinó la cámara y no tiene ni ganas de buscar al técnico siquiera, le propuse que me la dejara (con tal que ya no sirve, ¿verdad?) pero si la hago reparar (pagando todo yo, claro) me la quedo y será mi Squishy! digo mi cámara! Conveniente, ¿verdad? Al menos para mí lo es.
Eso tiene otra ventaja (aparte del hecho obvio de que tendré una cámara a precio de gallina muerta...espero), al fin sabré qué diablos le pasó siempre para que se arruinara, porque el cuento de "le entró arena, de veras" no me lo paso ni con aceite. Oh sí, preciosso, pienso hacer caer a mi hermana por su propia lengua, ¿no es genial?
Y, antes que se me olvide, sé que todavía les debo mi comentario sobre "Rebelión en la Granja" (de veras, buen libro), pero con tantas cosas se me va pasando. Juro que lo haré, de veras, y lo más pronto posible, no más dejen que me libre de lo que me traigo entre manos (oh por Dios, ¿cómo llegaron esos chocolates a mis manos? Me tendré que librar de ellos, lástima...)

lunes, 27 de diciembre de 2010

Navidad, la Ciudad de los Monos y cuentos varios

Dado que desde hace unos cuantos días que no escribo, y considerando que en esos días muchas cosas pasaron, es mi sagrado deber ponerlos al día sobre mis increíblemente apasionantes y interesantes aventuras. Antes que nada, espero que todos los que caigan en este blog hayan tenido una feliz Navidad, muchos regalos (si nos vamos por el lado superficial), un lindo día en familia y todas las cosas bonitas con las que festejen.
¿Por dónde comenzar mi relato? ¿Por el monumental cansancio que sentía llegando a casa a las 10:00 p.m. del 24? ¿Por las carreras de ese mismo día más temprano por tratar de completar los regalos que nos faltaban? Lo ventajoso de hacer una "sociedad navideña" para comprar los regalos con mi sufrido novio es que pensamos en todas las personas de mi familia un sola vez y no dos como haríamos si compráramos por separado, pero sigamos. Tal vez debería comentar la peregrinación para conseguir ropa adecuada para el Niño de mi sufrido novio (en mi vida había visto un niño tan complicado), o las carreras para hacer chocolates, envolver regalos y demás que tuve que hacer mientras luchaba por seguir parada y no caer sentada para no moverme más.
Los regalos de este año fueron buenos, aunque algunos francamente irónicos. Para empezar, nadie me regaló ni libros ni música este año (¿creen, acaso, que ya no leo?). Mi sufrido novio, que siempre me da algo de Harry Potter (no es que me queje, por cierto), se lució este año regalándome el sable láser de DART VADER!! Uno de esos que apretas un botoncito y de veras sale el "láser"!! Es genial! Definitivamente, el Mejor Regalo del año. Y como resulta que a mi sobrino le dieron el segundo sable de Obi-Wan Kenobi, nos pasamos una buena tarde del día de Navidad haciendo "peleítas" con los sables.
El resto del botín de este año incluye chocolates (siempre bien recibidos), una blusa nueva (ya no de sexy, me muero de ganas de estrenarla), zapatitos nuevos, un juego extraño de "El Señor de los Anillos" y el siempre bien venido dinero de parte de mi abuelita. El Premio a Regalo Extraño del año se lo lleva sin lugar a dudas, el anillo que me regaló la mamá de mi sufrido novio (¿indirecta o casualidad?), aunque quedan muy cercas las tazas a juego que nos dio su hermana (si a eso le suman las indirecteadas nada indirectas de su familia, tenemos una situación muy...sospechosa...).
El día de Navidad se pasó en comer, cocinar, estar con la familia (mía y de mi sufrido novio), y jugar juegos de mesa, incluyendo el siempre famoso Monopoly, más conocido en estos medio como Ciudad de Monos (de Mono=mono y Poly=Ciudad). Francamente, no es un juego que disfrute porque saca lo peor de toda mi familia, incluyendo caras largas, trampas descaradas, y competición poco deportiva (otro motivo para llamarlo Ciudad de Monos), así que aproveché la primera oportunidad que tuve para declararme en quiebra y hacerme a las giles mientras veía como se mataban los demás.
Y hoy tuvimos una nueva celebración algo más pagana: el Día de la Pizza. Invitamos al Club a una reunión de juegos en mi casa, aunque sólo vinieron algunos (estoy sospechando seriamente del servivio de sms de la compañía de celulares que usamos). Tragamos (porque eso ya no era comer) pizza, papas fritas, pipocas, galletas y mucha gaseosa, y terminamos hablando de la Fuerza. Somos pocos y nos conocemos mucho.