martes, 12 de septiembre de 2017

Comentarios al azar

Hace unos días, descubrí tres cosas importantes:
1. Un vestido que me compré hace dos año, me queda mejor ahora que hace dos años.
2. El vestido en cuestión no pega ni con cola con un sostén deportivo (esos tipo top, ¿ubican?).
3. Prefiero cambiarme toda la ropa a cambiarme sólo el sostén por uno que sí vaya con el vestido.

Mi pobre madre debe tener razón cuando me dice que ando en mi fachas.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Después de la decepción

No es el título más original para una entrada (es más, sospecho que ya lo usé antes, probablemente para referirme al mismo tema, pero no tengo ganas de buscarlo), pero es lo que tenemos (cero imaginación). ¿REcuerdan mis anterior entrada? Resultó que ni siquiera era la tercera, era la cuarto porque resultó que no gané en Tarija, si no que quedé segunda y nos avisaron 4 días después que había un error en las sumas... no sabía si morir de vergüenza (porque el error fue mío, aunque culpo al calor y al cansancio) o de bronca (porque los inútiles de la Federación no saben que esas cosas se avisan al tiro, o 24 horas después como mucho.
Pero a lo hecho, pecho, la vida continúa y esas gansadas. He de admitir que no es precisamente motivador encontrarte con tantas decepciones seguidas, y estuve flojeando unas dos o tres semanas. Por suerte, cuento con buenos amigos y buenos compañeros de equipo, que siempre encuentran la manera de arrastrarme de regreso al campo de tiro y, más importante aún, un esposito a prueba de todo y con la paciencia de un santo. A pesar de las decepciones, a pesar de todos los errores que todos puedan cometer, soy una chica con suerte.
Más importante aún, creo que es mi sagrado deber seguir al pie del cañón en este asunto de locos y ayudar en lo que se pueda a todos los que van. Por suerte para todos, mis papás me enseñaron rectitud moral ante todo, algo de lo que muchos de los que están metidos en este deporte (y en cualquiera, para ser honesto) carecen (o tienen un concepto algo doblado del asunto). 
Mientras me toque ir a competir a algún lado, queda seguir trabajando sin rendirse, a pesar de todo.

martes, 8 de agosto de 2017

Lo efímero del triunfo

Hace exactamente un año, gané mi primera medalla de oro en un campeonato nacional. Después vinieron los campeonatos de Tarija (plata) y La Paz (desgracia total), así que ya empezaba a hacerme a la idea de que tal vez sería mi única medalla de oro. Pero bastante trabajo duro y mucho apoyo hicieron su truco y otra vez subí la podio para recoger mi segunda medalla de oro.
Pero (siempre hay un pero), hay un truco en todo esto. Aunque haya ganado a las que estaban aquí, mi puntaje sigue siendo el tercero de los tres mejores, debajo de los puntajes de dos de las chicas que están en China. Teóricamete, eso significa que sería la tercera del equipo femenino en la Selección Nacional de tiro con arco. 
Con ese convencimiento, regresamos de Tarija contentos...pero la alegría no nos duró ni 24 horas, porque nos encontramos con un mail de la Federación al día siguiente diciendo que sólo van 4 de Bolivia a competir a Santa Martha, y de esos cuatro sólo uno es una chica...súper, no? 
Indignación total. Quiero cabezas en un plato.

sábado, 8 de julio de 2017

La Princesa Consuela Banana-Hammock

Sucedió un lunes, el pasado lunes para ser exactos. Apareció de la nada en el campo de tiro, mientras buscaba una flecha y se puso a escarbar conmigo en los montones de hojas secas del fondo. Por la tarde, volvió a aparecer y se veía contenta de verme.
Martes en la tarde regresó. Se sentaba a mi lado a dormitar mientras yo disparaba flechas, y después de cada andanada me acompañaba a recogerlas. 
Para el miércoles ya era una presencia habitual en el campo de tiro. Los otros chicos me mandaban fotos de ella con mensajes como "ya te está esperando" o "mira quién ya está aquí". Esa noche hizo mucho, muchísimo frío...
Jueves, alegando el clima y apelando a la misericordia de la familia, rogué que me dejaran traerla a casa. La respuesta fue negativa y tuve que empezar a cranear en otras opciones, ya que dejarla en el campo de tiro, sola y con frío no era para nada aceptable.
Generosamente, mi buena amiga Marce, accedió a hacerle un espacio en su casa a pesar de que ella ya tiene varios perros recogidos. Y ese era justamente uno de los puntos flacos del plan: esperar que los otros perros la aceptaran. Quedamos de llevarla el sábado.
Viernes por la mañana no apareció, aunque la esperamos y la buscamos cerca del campo de tiro. Empezó a remorderme en la conciencia no haberla ido a recoger el día anterior y llevarla con Marce. Afortunadamente, apareció por la tarde, lloriqueando y sin la cinta que había tenido hasta el día anterior. Se veía cansada y nerviosa, aunque se calmó después de un rato. 
Todos esos días, me acompañaba por la mañana y por la tarde hasta la puerta del Aurora. Ahí se espantaba con los perros, o se desanimaba por cruzar la pasarela o la avenida, y volvía atrás. Pero el viernes no fue así. Cruzamos la avenida con Adrián y ella nos siguió. Asustados, la volvimos a cruzar en brazos, y la dejamos con comida en la puerta del Aurora, para que volviera a entrar, subimos a la pasarela para que se quedara, y funcionó hasta cierta parte. No se animó a subir la pasarela...pero sí a cruzar la avenida como una loca, esquivando los autos que pasaban a toda velocidad.
Siendo así la cosa, y considerando que estaba en peligro de hacerse pisar por los autos, decidimos acelerar el plan y llevarla con Marce esa misma noche. Pero no conté con el corazón de pollo de la familia en casa. Aunque habían dicho que no cuando pregunté si podía llevarla a casa, al verla decidieron que mejor se quedaba...y se quedó.
Bienvenida a casa, Princesa Consuela Banana-Hammock. 

lunes, 3 de julio de 2017

¿Me extrañaron?

¿No? Qué puedo decir, he estado muy ocupada en junio. Y julio no parece pintarse mejor. Si llego viva y cuerda (o casi) al 7 de agosto, será mucha cosa de por sí. ¿Por qué? Veamos: Tenemos concierto el 1 y 2 de agosto (si están en Cochabamba, vayan), y campeonato el 5 y 6 de agosto. Eso significa que entre el entrenamiento (6 días a la semana) y los ensayos (4 días a la semana), no me queda mucho tiempo para nada más que los domingos por la tarde. 
Pero no se trata sólo de entrenar y ensayar, oh no. Hay que apuntar a, por lo menos, 626/720 puntos en el campeonato, y preparar un solo para el concierto, además de inscribir a todo el mundo, pelear con la Federación, diseñar todo el material impreso para el concierto y conseguir un vestido largo de fiesta. Todo eso en un mes.
Pero más allá del posible stress, las posibles broncas y todos los problemas que puedan surgir en el camino, miro hacia el futuro con cierto entusiasmo (a pesar del terror que tengo a fallar en varios o todos los planes del mes). Espero que mi fe en mi misma esté justificada.

viernes, 2 de junio de 2017

Y la vida continúa

Como era de esperarse, he pasado muy deprimida lo que quedaba de mayo, después de mi última entrada. Digo, perder una beca no es para menos, y aunque estoy segura que todos me dirán que no soy la primera a la que le pasa, y que seguramente tendré otras oportunidades más adelante, ya no me hago ilusiones. La vida es así, y no hay de otra que hacerse a la idea.
Por cierto que sigo entrenando, más que antes incluso. Mi buen amigo Adrián, fuente de todo pensamiento positivo, me convenció de que podemos hacer aquí lo que harán en China. Sigo dudándolo, pero al menos ya estamos en marcha. El resultado: de momento, ya partí dos flechas y perdí una. Súper.

sábado, 13 de mayo de 2017

Aceptando la realidad

Escribir siempre me ha ayudado a pasar los malos ratos, o por lo menos a descargar emociones para superar etapas difíciles. Ya que llevo llorando desde el miércoles (algunos días más que otros), y he pasado de la profunda tristeza a la ira a fuego lento, creo que es un buen momento para poner esto por escrito.
Resultó que sí me hice más ilusiones de las que yo misma pensé que me hacía. Resultó que quería eso más de lo que yo misma suponía. Resultó que me sacaron de la lista y no iré a China con una beca de deportes por cinco meses. ¿Por qué alguien que, como yo, iba recomendada por el Entrenador chino que vino a evaluar a los bolivianos, y que además iba recomendada por otras personas, eso sin contar con mi recorrido en el deporte no irá a China becada? La respuesta eso, jóvenes saltamontes, es tan obvia como molesta y casi insultante: por mi edad. Mandarán a un niño de 14 años, que es buen arquero, no lo negaré, pero que no dispara a la distancia de competición porque es más joven que yo.
Si van a opinar que los jóvenes son el futuro de cualquier deporte, que es mejor que los jóvenes vayan y aprovechen estas oportunidades, ahórrense el aire y permítanme iluminarlos con un detalle: en el tiro con arco, a diferencia de otros deportes, no es indispensable que uno sea "joven" para ser buen arquero. La edad no es precisamente relevante en esto.
Pero al parecer los encargados del Ministerio no saben eso, y les valió madres...
¿Tengo o no derecho a sentirme molesta? 
A eso súmenle un alboroto de lo más desagradable que hubo después, del que nos llegaron rumores...pero estos días hay tantos rumores, verdades a medias o tergiversadas, historias que no coinciden unas con otras... No sé qué creer, ni a quién creer. Todo es molesto y confuso, y no es la adolescencia!! Siento ganas de golpear algo o alguien (de preferencia en la cara y con un martillo), pero no puedo hacerlo.
La peor parte es que trato de alegrarme por dos amigos que sí van. Se lo merecen y se lo ganaron en justa ley, pero al parecer no soy tan buena persona como me gusta creer y la envidia y la autocompasión andan haciendo de las suyas. Ninguno se merece que me desquite con ellos por algo que es suyo en justicia, en especial porque son mis amigos y sé que querían que fuera. Incluso creo que tenían más fe que yo misma en mi plaza... en fin, todo acabó en nada.
Escribo esto porque así me hago a la idea. Si escribo algo es porque ya es definitivo y no cambiará. Ellos irán a China y yo no. Debo aceptarlo de una vez y seguir adelante.

domingo, 7 de mayo de 2017

Mientras esperamos la respuesta...

La incertidumbre mata, y la espera puede llegar a ser muy desesperante. Esta última semana he estado oscilando entre la seguridad y la más completa duda. Dudo de mí misma, de mi capacidad para hacer un buen papel, dudo que toda la fe que muchas personas ponen en mí sea realmente justificable por mi desempeño... Son muchas dudas y muchos sentimientos encontrados. 
Quisiera encontrar una mejor forma de expresar mis ideas, o al menos poder decir de qué va todo este jaleo, pero al menos esto último es parte de mi "estudiado" plan para no caer en el excesivo entusiasmo que pueda acabar en una dolorosa decepción. Siendo así la cosa, ¿qué mejor que recurrir a los métodos comprobados de "equilibrar" mi mundo y regresar a un estado de ánimo apacible?
Como muchas veces he mencionado en este blog, tengo muchos vicios literarios, uno de los cuáles es Jane Austen y sus excelentes novelas, muy especialmente "Orgullo y Prejucio". Cada vez que lo leo (porque lo he leído infinidad de veces), o encuentro alguna nueva adaptación, me sorprende cómo una historia que ya tiene 200 años puede ser contada una y otra vez y seguir siendo actual. Incluso cuando la situación de la mujer ha mejorado mucho con el paso de los años, es fácil seguir pensando en Elizabeth Bennet como una amiga cercana, o como una chica con la que una se podría identificar.
El último ataque "austeniano" comenzó en el último campeonato nacional de tiro con arco en La Paz. Llevé mi libro para equilibrarme y distraerme un poco, y acabé leyendo en voz alta para el lado femenino de la delegación, con los chicos parando las orejas. Y como siempre, Jane Austen agarró una nueva presa y tuvimos a una de las chicas buscando el libro al día siguiente de regresar a Cochabamba, y planeando una gran tarde para reunirnos entre las traumadas a ver la mejor adaptación de la historia: la miniserie de la BBC de 1995.
Y en lo que esperamos las respuestas, y esperábamos el día de la reunión (que fue hoy, por cierto), me puse a dar vueltas por Youtube y me encontré con "El Diario de Lizzie Bennet". Sorpresa! Otra adaptación de la historia en forma de un vlog hecho por una moderna Elizabeth Bennet con la ayuda de su amiga Charlotte Lu. A medida que avanza la historia, algunos personajes más hacen sus propios vlogs, lo que ayuda a ampliar y explicar mejor la trama. En total, son como 160 videos relativamente cortos. Como era de esperarse, acabé enganchada. De hecho, a cierta altura de la historia, ya estaba gritando como adolescente emocionada...y eso que me sé la historia casi de memoria! 
Fue muy divertido ver esta adaptación, reí como descosida, me enojé (otra vez) con Wickham, estuve a punto de llorar por Lydia, y me enamoré (otra vez) del Sr. Darcy.