Mostrando entradas con la etiqueta Soy tan buena en los deportes virtuales como mala en los deportes reales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soy tan buena en los deportes virtuales como mala en los deportes reales. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de enero de 2010

Sábados poco sabáticos

Suelen ser el mejor día de mi semana, y la verdad es que no fue un sábado tan terrible pero estoy muerta de cansancio, bastante molesta por ciertas cosas que no quiero recordar (aunque no puedo evitarlo, así que mejor diré que prefiero no contar) y algo triste en general.
El quidditch realmente puede ser agotador, en especial si juegas con personas que son algo rudas y acabas golpeando tu hermosa cabecita con el suelo después de haber caído como un costal de papas. Mañana (u hoy, o lo que sea) estaré mucho más adolorida y calculo que no podré moverme con mucha velocidad en los siguientes días, pero son los riesgos que hay que correr si se busca la victoria (sí, mi esquipo ganó dos veces hoy y yo hice varios goles). Recomendación importante: No dejar que tres chicos (tu sufrido novio, y dos buenos amigotes) te suban a un árbol contra tu voluntad a no ser que quieras tener rasguños y pinchazos en los brazos.
Por otra parte (hace mucho que o uso esa frasesita, que era tan común en mi tesis), no es bueno para la autoestima ver un programa de talentos (digamos "American Idol") a no ser que quieras ponerte muy triste al darte cuenta de que, al menos en cuento a las chicas, siempre entran las candidatas con el mismo registro y estilo de canto, o sea: contralto (con chances de alcanzar algunos agudos) y con voz estilo gruesa/expresiva/ de moda.

miércoles, 8 de julio de 2009

Me duele todo...

Al menos de la cintura para arriba. He descubierto que tengo músculos que no conocía (porque seguramente estaba pensando en las Cartas Clow, en Harry Potter, en las orejas de Legolas o en como resolver la cuadratura del círculo durante la clase de Biología en que llevamos ese tema) en los brazos, en el cuello y en la espalda, y lo hice porque ahora me están matando de dolor.
Imagínense como tengo que estar de adolorida que ahorita estoy sentada bien tiesa delante de la compu porque si me agacho un poquito todos los músculos se me agarrotan y no puedo mover bien las manos. Eso, damas y caballeros, se gana por llevar una vida alegremente sedentaria en la que el ejercicio que se hace es cambiar los canales de la tele y, de pronto, meterse a jugar en el Wii al tenis, al Super Smash Brothers, al Box y a los Duelos de Sables Láser.
La verdad, no me quejo (tanto, podría seguir con mis lamentos, en serio) porque la pasé tan bien! Bendito sea el que inventó el Nintendo Wii! Y también los que se inventaron los jueguitos, claro. Supongo que mis quejas hubieran sido más extensas si no fuera porque parece que AL FIN le estoy cogiendo la maña a los controles.
Bueno, perdí al Tenis dos veces (una con mi hermana Ara de pareja y otra con mi papá de pareja...hasta él cayó), al Super Smash Brothers una vez (soy una negación para ese juego y no hay vuelta que darle), y una vez a los Duelos de Sables Láser contra mi amado novio (él era Anakin e hizo que el buen Obi-Wan besara el suelo de las mazmorras del Castillo No-Sé-Qué). Pero después de eso (y un panqueque con un montón de leche condensada) jugamos al Box y gané 6 rondas seguidas! JA! ¿Quién es la inútil ahora? Y, como broche de oro de la noche, Obi-Wan (yo) limpió las mazmorras del Castillo No-Sé-Qué con la cara de Anakin (manejado por mi amado novio, que sospecho que ya estaba super cansado) Lógicamente, en el transcurso de esas 6 rondas de gloria para mí, empezó el dolor en mis bracitos y mi cuellito, por no decir que hasta los dedos se me hincharon.
Acalambrada como estoy, lo más probable es que esta noche duerma como un leño y mañana me despierte con una makhurkha (léase dolor muscular post deportivo) espantosa y no me dé ánimos de hacer nada...qué tragedia! :P juas!