martes, 7 de julio de 2015

La crisis de las emociones adolescentes

Como definitivamente no estoy ahorrando,y definitivamente no estoy tratando de no comer fuera de horas y comida basura, nada más lógico que mandarnos al cine en día de semana, sólo porque sí y antes que las películas salgan de cartelera (como nos pasó con Mad Max).
Así que sin nada de cargo de conciencia ni nada parecido, nos embarcamos a ver la nueva de Disney-Pixar: Intensa-mente. Hace poco más de un año, Disney (solito, no con Pixar) me decepcionó profundamente con esa porquería de Frozen (sospecho que soy la única en el mundo que piensa eso, pero me vale), pero esta peli me daba curiosidad.


¿Qué puedo decir? Desconfío de Disney, pero Pixar aún tiene mi confianza. La idea es sencilla, el paso de la niñez a la adolescencia, cuando las cosas dejan de ser sencillas, las emociones se complican, y si encima te caen con algún cambio de esos feos, como mudarte de ciudad, estás hecha. Es una visión interesante, infantilizada, por supuesto, pero bastante clara, de cómo "funciona" la mente, las emociones y los recuerdos.
No es difícil ponerse en el lugar de la niña, todos hemos pasado por la adolescencia y todo lo que implica, o hemos estado tan confundidos y asustados que no sabíamos por dónde salir. Y ahí es cuando se descubrre que no es malo estar triste, ni que todo en la vida es alegría...y que el brócoli es asqueroso, sin importar qué.
Totalmente recomendable. Si no me creen a mí, créanle a Rotten Tomatoes!

lunes, 29 de junio de 2015

Poco prolífica

Revisando las entradas de este blog, me di cuenta que este mes de Junio no escribí casi nada. Ahí están tres tristes entradas para un mes de treinta largos y fríos días. No que no haya pasado nada, pero ando tan cansada y tan ocupada (como le dije a un amigo, no salgo de una y ya me metí en otra), que el tiempo no me alcanza para escribir...y mi amor por mi camita crece y crece.
Así que para no dejar el contador de este mes en un número tan feo como el 3, decidí escribir esta entrada, que tratará de...nada en específico. ¿Qué puedo decirles que no les haya dicho?
Con la llegada de mi arco (aún sin nombre), entrenar se ha vuelto una parte más importante entre mis actividades. Aún me cuesta acostumbrarme al libraje (hoy me di un golpe en la quijada por no anclar bien), pero creo que estoy mejorando, al menos, hoy tuve un buen entrenamiento...nada que ver con que praticáramos en diana grande en lugar de las chiquitas.
Por otra parte, estuve varios días dando formato a un libro...nada fuera de lo usual. Simplemente, recordé lo mucho que odio el Windows.
¿Qué más? A no ser que mañana aterrice un alien o algo parecido, creo que no hay nada más que contar.

miércoles, 24 de junio de 2015

Fútbol otra vez

No soy una gran fánatica del fútbol y lo he dicho en muchas ocasiones: sé lo básico para disfrutar de los Mundiales y sufrir cuando juega la Selección. Aparte de eso, los resultados de los partidos no me quitan el sueño ni de lejos.
Hace poco, comenzó la Copa América (que, me informa mi esposito, es el torneo más antiguo del mundo...más que el mismo Mundial). Siendo honesta, la única vez que recuerdo claramente que le di bola, fue en 1997, cuando fuimos la sede. Ese año todavía con una buena parte de la mágica y siempre recordada Selección del '94, llegamos a la final y quedamos de segundos (o sea, que nos quedamos con las ganas de ganar, para variar).
Desde entonces, a pesar de que siempre veo jugar a la Selección, la Copa me ha sido bastante indiferente. Claro, también tiene mucho que ver ahí el hecho de que, desde 1997, no habíamos logrado pasar de la primera fase. 
Pero, he aquí que de pronto la Copa de este año se pone interesante: buenos partidos, buen arbitraje (hasta el partido de hoy), y la Selección, ¡milagro de milagros!, no lo está haciendo mal (excepto por su último partido). Después de 18 años, ganamos un partido y pasamos a la siguiente etapa. ¿Acaso no es bastante como para que la Copa me parezca sumamente interesante después de años?
Por supuesto, está la posibilidad de que la Copa se nos acabe mañana, pero ¡hey! soñar es gratis y la esperanza no muere (somos expertos en eso). 

miércoles, 17 de junio de 2015

Después de la larga espera

Tras dos semanas de hacer cuenta regresiva, morderme las uñas esperando la llegada, al fin está aquí. Bueno, la verdad es que llegó el domingo y mi larga espera estuvo sazonada por un espantoso resfriado y sucesos varios, así que no fue tan terrible (ahora digo eso, claro).
Tal vez la peor parte del asunto (aparte del hecho del gasto), fue que el lunes, el día que me proponía estrenar mi hermosa adquisición, resultó que una pala no entraba y nos pasamos la tarde hurgando tornillos de un lado a otro. Estuve al borde de un ataque de pánico, si la pala no entraba, todo el gasto hubiera sido en vano. Al final, después de mucho darles vueltas a todas las tuercas, la bendita pala entró...y decidió no salir. Otro alboroto, pero mi esposito (hábil como siempre) encontró la solución.
Así que ahora soy la feliz poseedora de un arco recurvo olímpico muy azul. Aún ando pensando en un nombre que esté a la altura de su hermosura y demás (porque no puedo tener algo significativo que no tenga un nombre). De momento, tengo dos opciones, ambas en élfico y referidas al mismo personaje: el mejor arquero de la Tierra Media, Beleg (sorpresa, no es Legolas). 
Hasta que me decida por uno (o alguien me dé una mejor idea), les presento a mi nuevo jueguete caro (muy caro).


lunes, 1 de junio de 2015

Empezando con buenas noticias

Estado: En primer destino seguro.
Tiempo de llegada: Aproximadamente, 11 días (y contando).
Estado de Meli: Brincando en un pie de alegría.

jueves, 28 de mayo de 2015

En camino

Orden: Hecha.
Estado: Orden recibida.
Tiempo estimado: 3 - 6 días hábiles.
Tiempo real para Meli: Poco más de dos semanas.
Estado de Meli: Feliz.

martes, 26 de mayo de 2015

Decisiones, decisiones

La vida está hecha de decisiones. Me gusta creer que, si existen universos paralelos, todas las decisiones que tomamos en un sentido, crean un nuevo universo en el que tomamos la decisión contraria (lo que sugiere que en algún universo paralelo soy cantante de ópera, o bailarina de ballet...o vaga). No siempre son fáciles de tomar, y menos cuando implican un montón de dinero que te tomó mucho tiempo ahorrar.
¿Gastar o no gastar? He ahí la cuestión.
Por supuesto, sucede que ocurren eventos que te empujan en una u otra dirección y te hacen tomar una decisión. A pesar de que lo tenía casi decidido, cierto evento del lunes me acabó de decidir y ahora estoy en camino a ejecutarlo. 
Más noticias en (espero) unas dos semanas, más o menos.

viernes, 15 de mayo de 2015

Medallas

Dada mi poca tendencia a hacer algún deporte durante mi infancia y adolescencia (no digo nada sobre la juventud, quiero creer que aún soy joven), jamás recibí una medalla por nada. Y por medalla me refiero a esas de premio tan típicas de los eventos deportivos. Lo triste de los eventos de tipo "intelectual" es que los reconocimientos vienen en forma de diplomas, o de una palmadita en la espalda y unos aplausos (que son un poco decepcionantes, si me preguntan).
Cuando entré al Club de Tiro, me enteré que los comprobantes de que habías aprobado un examen (además de rellenarte la hoja correspondiente del Cuaderno de entrenamiento) era una medalla. Sencilla, pero medalla. Lastimosamente, mis horarios de trabajo me impiden ir a los entrenamientos de los sábados, que son los días de exámenes.
Me había hecho a la idea de que jamás daría un examen y sería una "ilegal" disparando a la distancia que me daba la gana (menos a 6 mts, dónde debería estar). Alguna vez, me comentaron que pensaban aumentar un día de examen para los que, como yo, no podían ir los sábados, pero eso no parecía suceder nunca. 
Y de pronto, hoy voy a entrenar como cualquier día y me entero que ¡tarán! es día alternativo de examen. La primera medalla de mi vida (voy a llorar de emoción).