jueves, 30 de septiembre de 2010

Pura y simple tortura

¿Recuerdan esa época en que estuve tres días sin hablar sólo para hacer descansar mi gargantita antes de la audición del coro? Bueno, pensé que no había nada peor que eso. Siendo como soy, una parlanchina por naturaleza (en cuanto agarre confianza, aclaro. Si no los conozco o es la primera vez que los veo, o no confío en ustedes, no me sacarán más que unos cuantos monosílabos) fue muy cruel no poder hablar, y más considerando que era un silencio autoimpuesto.
Pero ésto...! Ésto es un tipo de tortura más refinada, oh sí. Mi adorado ortodoncista (y no vayan a creer que me cae mal, todo lo contrario, lo que no me gusta es su oficio), decepcionado porque uno de mis dientecitos se niega a moverse de su sitio, decidió que era momento de tomar medidas drásticas. Así que ahora tengo un elástico que va desde mi incisivo superior hasta mi premolar inferior. Lógicamente, no puedo abrir completamente la boca sin sentir un tirón espantoso, y tampoco puedo estar con la boca cerrada sin sentir el tal tirón. Si hablo sale un cacho ahogado, como si tuviera un chicle atorado entre las muelas, y no digamos cantar.
Tal vez podría sobrevivir unos días (no muchos) sin hablar, pero ¿tenerme sin poder cantar a grito pelado? ¿sin poder abrir bien la boca para vocalizar (y hacer mis interpretaciones payasas)? Unos días, tal vez, pero dos semanas¡?
Me volveré loca.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Justificaciones

Hoy, martes, mi hermana me llamó a eso de las 10:00 p.m. diciéndome que estaba mal, pero mal de ebria (sí, en martes) y que fuera volando a mi casa porque tenía que recibirla en la puerta. Yo, opa como siempre y en contra de cualquier consejo vengativo/justiciero de mi sufrido novio y del sobrino César, volví a casa lo más pronto posible.
No llegué a tiempo, y tal vez fuera mejor que no lo hiciera para evitarme más disgusto y no tener que gritarle por ser tan imbécil. Hay varias cosas que me molestan de esa situación, además, claro, del hecho de que mi hermana fuera tan estúpida e irresponsable como para emborracharse en martes.
La primera es la que ya dije: soy una opa y voy corriendo en cuanto me llaman porque me siento en parte responsable de mis hermanas y sus idioteces. No importa que yo esté muy tranquila con mis amigos, feliz por haber pasado una tarde tranquila en medio de una semana tan descomunalmente mala. Tampoco importa que, ayer, esa misma hermana a la que yo corría a tratar de ayudar (por mucho putazo que quisiera pegarle) me hubiera vendido tan tranquilamente con mis padres, aumentando la cosa a niveles que no fueron y provocando que me vinieran a la hora del almuerzo con un intento de sermón sobre el respeto (no creo que ellos sean los indicados para hablarme de eso, y menos sobre respeto a mi abuelita a la que ellos gritan más que yo), claro, no me hablan más que en ese tonito de sargento, o en el otro de mártir, pero si se trata de sermonear se ponen las botas y las palabras dirigidas a mí fluyen. Sencillamente, Meli es lo bastante tonta como para ir corriendo en el mejor plan de mamá gallina.
La otra parte es que, si hubiera llegado a tiempo, parte del putazo me hubiera caído a mí por "encubridora". Como no lo hice, ella simplemente se subió a dormir como si ni hubiera pasado nada...y no pasará nada. Nadie dirá nada de nada sobre lo ocurrido. No sé si mis padres no se dieron cuenta realmente o simplemente tratarán de ignorar el asunto, el punto es que ella saldrá limpia de toda culpa (y de todo castigo).
Y, finalmente, lo más simpática: llega mi otra hermana y yo, la opa moralista, estoy molesta por todas las razones anteriores, y la nena me sale con "Te estás portando como vieja, esas son anécdotas, nada más..." y sale la hermosa charla de las estupideces que hacen por o para emborracharse.
Díganme vieja, anticuada o lo que sea, pero si hay algo que me parece patético en la vida es beber como imbécil "porque es divertido", y quedar en estados francamente patéticos. ¿Cuál es la idea de hacer estupideces estando tan ebrio que ni siquiera sabes qué te llamas? ¿Cuál es el punto de beber tanto que acabas vomitando donde sea o terminar siendo arrastrado por algún amigo o pariente?
Me molesta que se rían, lo tomen a la ligera y encima se justifiquen, se jacten de ser "matreras", de aguantar más que los demás, de beber cualquier cosa cuasi tóxica y argumentar que era "poque no había dinero".
"¿En qué momento envejeciste?"- me pregunto mi otra hermana (la que se tomaba casi con humor todo este episodio). Pues te diré, hermanita querida, que envejecí en el momento en el que ustedes se negaron madurar.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Volvieron

Y, definitivamente, no estoy muy feliz de verlos (bueno, tal vez sí a mi hermanita). Sigue todo igual, sin el más leve cambio. Y, por si no fuera suficiente, la tarada de mi hermana me vendió por menos de un charke, claro, como ella quedaba santa no se hizo lío en dejarme como al perro a mí...una vez más. La siguiente no las tapo, digo: ¿por qué ser buena gente con ellas si así me tratan?
Sí, sí, ya sé que las buenas acciones no esperan recompensa ("buenas acciones"), pero esa situación no se aplica entre hermanas. Acá nos regimos por ese dicho tan sabio que dice: tú rascas mi espalda y yo rasco la tuya. Pero, al parecer, esa lección de las Leyes de la Tanquedad se la perdieron.
¿Paciencia? Lo siento, pero se me está agotando, y a un ritmo muy acelerado desde el anterior martes.

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Por qué sigo creyéndoles?

Yo, que siempre critico la curva de aprendizaje de los demás, debería fijarme en lo mal que funciona la mía o lo ingenua que soy. Anota, Meli: si dicen que vuelven tal día, no es ese día, súmale 1 al menos y tendrás la fecha de retorno correcta.

Y me quedé...

Ayer no entré a internet, entre otras cosas porque estaba con mi abuelita que no quería entrar a dormir, mis hermanas volvieron tarde, estaba muy cansada y, más que nada, estaba tratando de hacer pasar los restos de la ira que llevo masticando desde el martes en la tarde. Motivos me sobran, y la ira todavía me queda (no estoy ni estaré de acuerdo con los tales "principios" que me mentaron, fin de la discusión) bien mezclada con una gran parte de pena por no haber podido estar ahí para uno de mis mejores amigos. Este debió ser un día para festejar con él y no pudo serlo.
El único consuelo que tengo (que no es poco) es que mi Casa ganó en la actividad de hoy. Al parecer, nuestro que Rain tiene dotes de vidente (él sabe por qué). Realmente, no hay nada como una reunión del Club para subir los ánimos al más deprimido. Fue una competencia muy reñida pero ganaron los mejores (o sea, nosotros).
Mis "queridos padres" regresan mañana del viaje al que yo debí ir, así que la escasa "libertad" de este fin de semana se me acaba en unas horas. Tal vez, como dicen mis hermanas (y mi sufrido novio a veces) debería hacer algo antes de que vuelvan, algo que realmente les dé motivos para estar molestos conmigo, algo para hacerles recordar que...en fin. Debería dejar de divagar sobre mi "venganza" e ir a dormir. No quiero despertarme como lo hice esta mañana.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Mis Grandes conocimientos

Si algo me funciona bien esa es la memoria. No sobre hechos y sucesos, aunque sí que recuerdo más cosas pasadas que el promedio de la gente, si no sobre datos y cosas que leo por ahí. Modestia aparte, tengo memoria casi fotográfica...para algunas cosas, de lo contrario me hubiera ido mejor en algunas materias de la U, pero esa es otra historia.
El punto es que mi bella cabecita está rellena de datos que, en la vida real, no sirven para nada, como por ejemplo varios hechizos y lugares del Mundo Mágico. Podría caminar por la Tierra Media sin perderme, y con algo de suerte podría incluso armar alguna frase en élfico en caso de que se me olvide la dirección, y deshacerme de varios trolls en el camino. Podría, hipotéticamente, sobrevivir a una invasión de zombies o de vegetales asesinos; pilotar un X-Wing si estuviera en la mitad de la Guerra de las Galaxias o usar la Fuerza; . Podría hacer muchas cosas imaginarias, pero no puedo conseguir un patético empleo decente.
El caso es que, y antes que me empiece a deprimir por lo del trabajo y las demás broncas que me cayeron recientemente en la vida, estoy adquiriendo nuevos conocimientos que no me servirán para nada en la vida. El querido sobrino César me prestó hace unas semanas un simpático librito de los de Calabozos & Dragones, pero seguramente es el más ocioso que han sacado nunca.
El Draconomicón habla, lógicamente, de los dragones. Pero no sólo sobre sus poderes, ataques y demás burradas que puedan hacer si no que describe con lujo de detalles su anatomía, sus creencias, su estilo de vida, esperanza de vida, tipos y razas, alineaciones, y los aspectos físicos por raza, y...comida favorita. ¿Sabían que los dragones cromáticos son todos malignos y los de metal no? ¿O que los dragones de oro tiene bigotes tentaculosos y son la raza más grande de dragón? ¿O que los dragones negros son resistentes al ácido (su piel misma bota ácidos) y que con el tiempo la piel de la cara se les correo dándoles un aspecto más cadavérico (y ya de por sí son bien feos? ¿O que la comida favorita de los dragones rojos es la carne, de preferencia de doncellas (sigue siendo para mí un misterios como es que averiguan si son doncellas o no)?.
Sí, puede que no consiga trabajo si sea el dolor de cabeza de mis padres in per sécula seculorum, pero ¡hey! en caso de que los dragones de D&D nos invadan (porque fíjense que sé otros tipos de dragones) yo sé distinguir las razas de los dragones sólo viéndolos volar desde tierra. He dicho.

martes, 21 de septiembre de 2010

Primavera


Teóricamente, hoy comienza la primavera, la estación de las flores, los enamorados, la lluvia...aunque los meteorólogos dicen que la sequía seguirá hasta diciembre, lo que significa que seguiremos disfrutando de una hermosa capa de tierra y smog para respirar. Pero, viendo el lado poético de la situción, hoy es el día ideal para que las parejas aprovechen de chunkearse y festejar una especie de "aniversario" extra.
Lo bizarro de este día de la Primavera en específico es que no tuvo mucho de romance ni cariñitos ni nada. Fue un día largo, con mucha actividad no saludable para mis nervios y mi hígado en conjunto (no, no bebí, sólo me hicieron renegar hasta que se me salían las lágrimas de rabia). Y eso no fue todo, oh no, precioso.
¿Alguna vez les comenté de esa extraña atracción que ejerzo sobre las confidencias ajenas? ¿Esa que hace que mis amigos (y más amigos que amigas últimamente) se me acerquen en sus horas de crisis a contarme sus penas? Bueno, hoy n fue la excepción y mi sufrido novio se pasó como una hora sentado en el café de los chicos, viendo una batalla de Warhammer 40.000, mientras yo estaba de terapia (perdón, mi amor, pero sabes que no es mi culpa). Es extraño que las personas me busquen para que las aconseje considerando que a duras penas puedo mantener mi propia vida en un equilibrio de lo más precario, al menos, emocionalmente hablando.
Mi vida es rara, oh sí, preciossso.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Mezclas extrañas

Como sabrán, si leen este engendro dizque blog de vez en cuando, con mi sufrido novio tenemos extrañas costumbres y actividades, al menos, no sé de nadie que prepare toda una jarra de horchata con su novio.
Nos quedó interesante, aunque sigo creyendo que habría que darle un hervor por las dudas, pero ya probaremos eso después. Mientras, les dejo las instrucciones:
1. Lave arroz blanco (de ese lleno de químicos, no el integral) y póngalo a remojar 10 minutos en agua recién hervida (o sea, caliente).
2. Ponga el arroz con su agua de remojo en la licuadora, agregue más agua y, lógicamente, licúelo (no lo pusimos en la licuadora de locos).
3. Agregue leche evaporada y azúcar a gusto. Sirva espolvoreando con canela molida (porque no se puede espolvorear con la canela entera, verdad?).

Voilá! horchata lista para beber. Sabe bastante bien, aunque el polvillo del arroz se precipite. Ya les avisaré si la hacemos hervir un día de estos.