jueves, 18 de febrero de 2010

Salva a la porrista, salva al mundo!

Si mal no recuerdo, una vez ya hablé de lo emocionante que es la serie "Heroes" (así sin tilde, aunque no me crean está escrito así en inglés). Y aunque parezca repetitivo, lo volveré a hacer.
Si mis cálculos no van mal, andamos como por la 5° temporada "Redemption", como siempre hay nuevos personajes psicópatas, vemos otra vez a los viejos personajes también psicópatas y terroríficos (nada mete tanto miedo como Sylar con su absolutamente increíble sangre fría para cargarse a la gente).
La primera vez que vi la serie me pareció que era algo así como una copia extraña de "X-Men", pero desde entonces y con todas las vueltas retorcidas que le han hecho dar al argumento, se ha vuelto una cosa muy extraña. Bueno, sí tiene algunas similitudes todavía, como la típica esa de que siempre habrá por ahí un maniático (o no tan maniático a veces) con el temita de "ellos" y "nosotros" y que esté empeñado en deshacerse del "ellos", por lo general (serán locos, pero no son suicidas...no mucho), o incluso la misma división dentro del bando de los raros (y hablando de raros o "freaks", recordé que tenía que comentar un libro...bueno, para la siguiente entrada) entre los "buenos" y los "locos" (sí, son los malos, pero más que nada están como las cabras).
¿A qué viene esta entrada? A contarles que mi sufrido novio (para variar...) encontró una página donde descargarselos capítulos de la temporada que están pasando ahorita por el cable (la 5°) pero que ya terminó en EEUU. Ya adelantamos 3 capítulos y debo decir que la cosa está que arde, de veras. Si son tan vagos (como mi sufrido novio y yo) de sentarse a descargar archivos de 100 MB cada uno y además buscar un codec extraño para poder verlos en sus compus, pues para ustedes, queridos amigos y camaradas de ocio y vicio, pueden irse por aquí, darse unas vueltitas y disfrutar.
Si no son vagos y prefieren sentarse con toda calma a esperar el episodio semanal que posiblementeno puedan ver porque a)se durmieron; b)se olvidaron; o c)tienen unas hermanas muy adorables que se apoderarán de su televisión y sabotearán sus planes; a todos ustedes no me queda más que desearles suerte y que la ley de Murphy no los persiga.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Finito!

¿Se han dado cuenta que como que me encantan los finales? Sí, la algunos sí. Como este, el bendito y muy esperado por mí, final del maldito carnaval. Curiosamente, coincidió con mi aniversario de 4 años y 3 meses y como nunca no hicimos nada, ni raro ni normal, a no ser que se cuente como parte de los festejos el sentarse con los primos de mi sufrido novio a reírnos de los sucesos de las festividades y comer montones de jamón (que, por cierto estaba muy rico). El punto es que se acabó el carnaval, rompí (o más bien, rompieron) mi récord de años sin que me mojaran, tuve un colerón que me arruinó un día, y me la tienen jurada para el próximo carnaval. Lo bueno es que, como es en un año, a lo mejor se les olvida.

domingo, 14 de febrero de 2010

Carnavales de locos

Como he de dejado claro en un millón de oportunidades en este blog, el carnaval es seguramente la fiesta que más odio. Lo extraño de este caso es que estoy en una seria relación con una persona que le encanta el carnaval y cuya familia enloquece en carnaval y se pasa los cuatro días festejando. A eso súmenle que, probablemente, derramé mi cerebro o estaba brevemente inconsciente en el momento equivocado que acepté venir un día al campo con todos ellos. El alegre resultado es que ahora ando escondiendome y corriendo cada vez que un chisguete aparece en mi campo de visión. ¿Paranoica yo? Seguro, pero con una buena razón: no pienso dejar que nadie arruind mi récord de 5 años sin que me mojen.

jueves, 11 de febrero de 2010

Largas luchas y victorias

Sí, porque después de estar dale que dale a mi pobre Jabón Pimpón al fin mo sufrido novio ha ganado la batalla contra la configuración de la empresa sobre mi teléfono y pudo hacer que funcione el chat y el navegador.
Para mí que no se absolutamente nada de computadoras y menos de software de celular, lo que hizo es toda una proeza, en especial si tomamos en cuenta que al final de todo le quitó todos eses certificados raros que fregaban todo por el sencillo método de borrar toda la configuración de un canto. Claro, se llevó por delante mi lista de contactos de la que, por cierto, no tenía un backup y se desconfiguro también mi agenda, mi alarma y algunas otras cosillas, pero valió la pena.
Ahora sí podre escribir más entradas locas por el celu en el lugar de la acción y probablemente trate de chatear y me enrede con todo el tal programa, pero no me van a negar que fue un lindo gesto de parte de mi sufrido novio, verdad?

lunes, 8 de febrero de 2010

Últimas andanzas

Dos días sin internet es más de lo que mi cordura puede soportar, así que en este momento besaría a mi HUV si no fuera porque está lleno de tierra. EL sábado quería contar sobre la belleza de escuchar discos de vinilo...no, no es sarcasmo. Resulta que mis papás se trajeron el tocadiscos de mi abuelita y estamos aprovechando para poner algunos discos que no pudimos (por una razón u otra) pasar a CD's. La primera víctima (y la única de momento), es una coleccción de discos de música barroca.
Aunque no lo crean (porque con esas letras no hay quién entienda...excepto los rusos y compañía), se trata de un discos de conciertos de Bach para piano y orquesta (de cámara sospecho, porque no escuché ni percusiones ni vientos de momento), grabado en vivo en el teatro Bolshoi (o como se escriba) el año 1975. Pensé que iba a tener unos rayones monumentales y no se escucharía nada, pero sorpresivamente los tales discos están como nuevos y se escuchan bastante bien.
Después de escuchar tres caras de los conciertos y que mi papá me tradujera lo que dice el librito de los discos (porque sí viene con un librito con letrita menuda que habla de Bach y los intérpretes del disco y yo qué sé), llegué a la conclusión de que Bach subió varios puestos en las listas de mi odio y los pianistas rusos acaban de entrar en puestos honoríficos.
Ayer, tras una larga y aburrida tarde en un evento de anime y demás que no podía estar más pele de lo que estaba (es que es difícil ir más de bajada cuando algo está mal, verdad?), en un arranque de inspiración decidimos largarnos al cine con mi sufrido novio a ver "Invictus", una de las nominadas a los Oscar de este año en Mejor Actor y Mejor Actor Secundario.

Después de ver la peli debo decir que le apuesto a que saque los dos premios. Está muy buena, sencilla, nada pretenciosa y muy bien actuada. Realmente, Mandela es un capo! Eso es saber inspirar a su gente, caramba!
Además está el detalle de que el hombre realmente estaba dispuesto a perdonar a todo e mundo, a acabar con las divisiones de su país y empezar de nuevo. Sudáfrica sigue mal ahora, algunas cosas no se terminan así como así, pero de todas formas fue una hábil jugada la de Mandela lograr que toda la gente se uniera alrdedor del sueño de ganar la Copa Mundial de Rugby (y a todo esto, resulta que es cierto que el rugby es un deporte de animales...pero sigo dudando de la parte de los caballeros).
Aparte de eso, la vide sigue siendo aburrida. Sigo buscando trabajo y mientras sigo vagueando acá en casa.

viernes, 5 de febrero de 2010

Cursiladas varias

Ayer mientras navegaba en vez de dormir (y debía dormir, porque toda la mañana estuve cocinando como una lela por la falta de sueño), dando vueltas por ahí como de costumbre, me acordé en uno de esos relámpagos de memoria que a veces me dan, de una cierta película que vi hace años. Y bueno, ya puestas a no dormir bien podía quedarme un rato más (un rato es más o menos dos horas más) para buscar la tal peli.
Lo que recordaba era que había un príncipe bien guapo, que actuba Julia Stiles (así se escribe?) y que Dinamarca estaba involucrada. Tras algunos momentos de investigación y cerebración profunda, recordé que se titulaba "The prince and me" o "El príncipe y yo" para los sólo pateamos español.
Bueno, lo obvio: la encontré el youtube y me senté a verla, esperando con toda mi paciencia a que descargaran las 11 partes en que cortaron la peli. ¿Qué les puedo decir? Yo también quiero alguien que me recite Shakespeare y tenga una corona en la cabeza (a mi sufrido novio: no creas que no te amo, pero una chica tiene derecho a delirar de vez en cuando, en especial si ese delirio es provocado por una película romántica).
¿La peli es genial? No, no lo es ¿Es bonita? Sí, sin duda, me dejó suspirando como doncella con mal de amores ¿Después sentirán envidia de que ella se saque un príncipe? Oh sí, no hay como un guapo en uniforme lleno de medallitas.
Y, la pregunta del mllón, ¿Al final sentirás que derramaste tu cerebro en algún lugar mientras veías la peli? Sí, definitivamente sí. Y aún así, seguramente volveré a verla y buscaré la segunda parte par seguir sufriendo.

jueves, 4 de febrero de 2010

Así siempre son mis cosas

Si no tienen una cosa tienen la otra, son temperamentales y tienen su propia personalidad. Supongo que por eso casi todas mis cosas tienen su nombre propio. Por ejemplo: mi primera plumafuente se llamaba Harry (algo obvio considerando que era justamente por mi mago favorito), mi primer celular se llamaba Pinky (porque era bastante tonto y se fregaba cada rato), mi laptop se llama Paquita (la verdad que fue el primer nombre que se me vino a la cabeza, pero considerando que una época parecía de verdad "la del barrio" creo que se justifica), mi piano se llama Juan (por Johann Sebastian...Bach o Mastropiero, es lo de menos), y así sucesivamente.
A lo que me iba: recientemente (ayer...o anteayer dependiendo de la hora) mi sufrido novio me regaló un nuevo celular. Por su interesantísimo aspecto el primer nombre que me vino a la cabeza fue "Jabón", pero dice mi sufrido novio que ese no es un buen nombre y votó por "Pimpón" (como el muñequito de la canción, ese que se lava la carita con agua y con jabón...y yo soy la obvia). Conclusión: el nuevo celular se llama Jabón Pimpón.

Jabón Pimpón por delante y por detrás. Digan no más si no parece una pastilla de jabón Dove...es igualito!

Y como todas mis cosas cuando les pongo un nombre, el pinche ya tiene su personalidad: al caballero no le gusta conectarse con el mundo. Eso se traduce en que no deja que se abra ni el programa de chat (e-buddy) ni el navegador (opera mini). Mi sufrido se anda rompiendo la cabeza para averiguar que changos tiene Jabón Pimpón, pero hasta ahora no ha logrado nada (ha de ser frustrante).
Hasta que no encontremos la solución al ataque de psicosis de Jabón Pimpón, no podré hacer entradas desde el celu (lo que es una lástima, porque a veces se me ocurren cosas raras desde el lugar de la acción). Gracias a Dios hay cosas que todavía puedo hacer con el celu, como ponerle música y cantar a grito pelado la canción para escapar del Dahaka. ¿Qué? ¿Nunca les dije como se hace para escapar de Dahaka?
Bueh...antes que se me olvide se los digo: Antes que nada, ubique la posición del Dahaka y mueva la Príncipe lo más rápidamente posible en la dirección contraria. No se detenga por nada, corra, trepe, salte y demás monerías sin pararse a pensar (recuerde: el que piensa...pierde) y mientras hace todas esas cosas cante "Don't stop me now" de Queen...les juro que funciona (juasjuas).

lunes, 1 de febrero de 2010

Que buen comienzo...!


Ayer ya me sentía mal, sentía en los huesos (y en todo el aparato respiratorio) que algo mal se venía. Ya me gustaría que mi Ojo Interior se hubiera equivocado, pero como nunca acerté de lleno y hoy me desperté con la garganta irritada y la nariz decidida a hacer su santa voluntad.
Primer día del mes y ya estoy resfriada. Sí, ya sé que tuve que contagiarme en enero y sería lo más lógico considerando que esta última semana casi no ha parado de llover (por si no lo recuerdan, temía que me saliera moho de tanta humedad), pero sigue sin ser de mi agrado que me caiga todo el resfrío justo en 1° de febrero, a poco del Carnaval (como si no fuera suficiente con un desgracia) y en día de ensayo de coro.
Mi papá dice que no debería haber ido al ensayo, pero...bueno, considerando que es lo único medianamente "productivo" que hago y teniendo en cuenta que he sido "ascendida" a "proyecto personal del año" del director, no puedo faltarme, verdad? El resultado es que la garganta se me iba cerrando a ratos en pleno ensayo y no podía ni cantar fuerte y menos darle a las notas. Lo hice peor que nunca.
¿Saben qué acabo de recordad? Esta es la entrada 300, así que si tienen la amabilidad de comentar, prometo no contagiarles mis horrendos virus.