viernes, 12 de noviembre de 2010

Volver a la vida

La resurrección, como sabe cualquier que no sea Jesucristo en persona (me disculpo por levantar el nombre de Dios en vano, pero bueh), es un asunto complicado si no imposible. Volver a levantar (otra vez) un periódico, por muy sencillito que sea, tampoco es un asunto sencillo.
Sé que escribo mucho acá, pero las ideas para la columna histórica se me acabaron, así que supongo que tendré que recurrir a métodos tan mal vistos como doparme con azúcar para buscar inspiración. Por suerte, todas las otras secciones están cubiertas ya y confío en que esta vez no tenga que ir persiguiendo al equipo como una histérica.
Mientras tanto, los preparativos para la premier también van marchando. Hoy aclaramos cierta duda dudante que teníamos sobre la fecha del estreno con la encargada de marketing del Center (lo cierto es que parece un poco perdida la niña, pero ni modo), y estuvimos haciendo con mi sufrido novio y el sobrino César unas cositas muy monas para vender ese día y sacar algo de presupuesto para el Club. Lógicamente, el diseño es de mi sufrido novio, y el sobrino César y yo nos limitamos a ayudar con las cotizaciones y el apoyo moral...y claro, a cerrar la tarde con una saludable sesión de cacería de zombies (es increíble como podemos pasar tres niveles complicados, pero no podemos vencer nunca el primer nivel del juego).
La siguiente semana se pinta como agotadora: entre nuestro aniversario ( :O ), la premier, el evento, el viaje de mis papás y el cierre del evento de dos días en el Center...ufa, no sé si me alcanzarán las fuerzas para postear. Y para esos casos, debemos agradecer que Dios creó el café.

martes, 9 de noviembre de 2010

¡Que día, Señor!

Aunque lo más justo sería que sólo me queje de la mañana, después del almuerzo las cosas fueron mejorando.
Empecemos por el dulce despertar, nada de "buenos días, señor Sol" para Meli, no cuando su papá se pone en plan limpieza y no es precisamente cortés para mover a sus hijitas de sus cómodas camitas. Desde ahí, la cosa empezó a ir mal, o ¿a quién le gusta que lo despierten para limpiar?
Se supone que a mi querida hermana le tocaba limpiar, pero muy astutamente salió a la calle y no volvió hasta la hora de almorzar. A eso súmenle que el calefón decidió tomarse vacaciones y tuve que bañarme con agua fría y que cuando fui a buscar hígados de pollo para cocinar la comida de mis perros no quedaba ni medio. Digo yo ¿quién come hígados de pollo?
Los hígados son, francamente, asquerosos, aunque los corazones de pollo tampoco se quedan atrás. Definitivamente, las vísceras de pollo no son mis favoritas para nada.
Po suerte, no hay día tan malo que una buena sesión de matanza de zombies no alegre. Hoy no había una katana o un hacha, pero un machete no está tan mal.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Me perdí una lección importante de los videojuegos


O no estaba atenta en la parte en que explicaban como hacer todas esas cosas, o, definitivamente, tengo que jugar mucho más tiempo jueguitos de peleas para aprender artes marciales (y yo preocupada de encontrar alguien que sepa kung fu...). Por suerte, jamás me ha tocado enfrentarme a una Ex enloquecida (mucho menos a 7) como al cuatecito de "Scott Pilgrim vs. the World".
¿Les gustan las comedias locas? Pues esta peli es para ustedes, y si no les gusta...véanla de todos modos, les prometo que se reirán (o al menos se asombrarán con la ociosidad de los editores para ponerle todos esos efectitos tan monos de estética de videojuego). Resulta que este muchacho, Scott, conoce a la chica de sus sueños, Ramona (y no, no es latina ni nada por el estilo), se enamora de ella y empiezan a salir. Scott es...¿como decirlo? algo LOSER (perdón por el anglicismo, pero la palabra le cuadra perfectamente), toca en una banda algo extraña y no es precisamente el más listo para captar sutilezas (ni nada).
Así que, empezando a salir con Ramona, recibe un mail (al que no presta atención) en que le advierten que le espera un duelo, y blabla. La chica de sus sueños ha pasado lo suyo en la vida, y tiene 7 ex(es) malvados. Scott debe enfrentarse a todos ellos (que quieren matarlo en combate) para poder salir con su amada.
Y acá les explico por qué me parece que me perdí de algo esencial mientras jugaba a las peleítas: Scott es un super loser, cierto, pero es un as para peleas y para ir revetando uno por uno a los locos ex(es). Desde un tipo que baila y canta (al mejor estilo Bollywood) hasta el muy misterioso Gideon, pasando por unos gemelos, un vegetariano (ahora sé por qué no confío en ellos), el skater-actor, y, claro, la ex-bisexual (es algo histérica la tipa, pero es dura para pelear).
A toda esa locura, súmenle que, de veras, Scott no capta nada, su amigo gay con el que vive tiene que explicarle todo con manzanitas, su hermana es super chismosa, su novia adolescente que es para morir de risa y todo un apoyo moral, y tienen diversión garantizada.

viernes, 5 de noviembre de 2010

A veces es mejor mantener ciertas tradiciones

Veamos, jóvenes saltamontes, si les dijera que tarareen algo relacionado con Harry Potter, creo que una gran mayoría me saldría con ésto:

¿Me equivoco? ¿Verdad que no? Y esto es sencillamente porque el temita éste, compuesto por el siempre talentoso John Williams pegó fuerte desde la primera película. Hasta el 3° soundtrack, o sea, el último que hizo Williams, el tema estaba siempre ahí, dándole sentido a todas las demás piezas (en mi humilde opinión). Incluso en la 4° OST, que ya cambiaron de compositor (Patrick Doyle lo hizo fabulosamente, de veras) la tonadita, con algunas variantes, estaba ahí dando vueltas todavía.
De la 5° película para adelante fue cuando la cosa se perdió cada vez más. No niego que hay buenos temas en los discos 5° y 6°, ambos de Nicholas Hooper (In Noctem y Dumbledore's Farewell me sacan lágrimas), pero el tema Hedwig...por ahí perdido, gracias.
Hace unos meses salió la noticia de que la banda sonora de la 7° (y hasta donde yo sé, de la primera parte de la 7°, nada más) estaría a cargo de Alexandre Desplat. Lo genial del caso fue que, en una entrevista, dijo que le parecía no se hacía mucho uso del famoso "Hedwig's theme" en las últimas películas y que él trataría de solucionar eso.
Bueno pues (después de marearlos bien con mi fabulosa introducción y contextualización del tema), hace unos días y, hay que decirlo, por oscuros, misteriosos y poco legales medios, conseguí el disco de OST de "Harry Potter and the Deathly Hallows 1". Tras una cuidadosa escucha de todo el disco de cabo a rabo y en orden debo decir que, pucha, es bueno: si sabes lo que va a pasar con cada pieza (los que han leído el libro seguro se ubican en dos patadas), la música te pone más en la situación.
Pero (ya saben lo que siempre digo) he aquí mi queja: ¿saben cuantas veces se escucha el tema de Hedwig? 1, UNA sola, ahí dando vueltas sin más (y, si el oído no me falla, está en algún tono menor). ¿No que la volvería a poner? Me siento un cacho estafada, una peli de Harry Potter no es una buena peli de Harry Potter sin ese pedacito de música.
Espero haberme equivocado, de veras, y que el pedacito se escuche en algún lugar de la peli y no acabó en el disco por...yo que sé. El caso es que, de veras, espero estar en un gran error...o sorda!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Extras de cumpleaños

Si hay algo que me gusta mucho de mi cumple es que, como es en día feriado, los amigos no siempre alcanzan a darme un abrazo (o un regalo) en persona el mismo día. Eso significa que los abrazotes aplastacostillas y presentes siguen llegando un tiempo después (el record es el 20 de noviembre).
Hoy, por ejemplo, salí al café de mis queridos amigotes (que tristemente acabo de enterarme que cerrará la siguiente semana), porque el querido Osito Emile quería darme un abrazo en persona. Resultó que el abrazo era sólo una parte de su regalo.
Primero, me dio una mini-torta, aduciendo que como yo me rajé para su cumple (aunque yo no lo llamaría así, dado que la primera masa se convirtió en carbón) era lo mínimo que podía hacer. Y, claro, lo máximo que podía hacer era darme café, pero no cualquier café, ¡oh no, preciosssso!
Su idea de un "capuccino de cumpleaños" era...¿cómo decirlo? Algo realmente grande. Ahora, imaginen el vaso normal de capuccino, que de por sí es una dosis bastante decente (uno de esos me deja feliz, dos me dejan brincando como pony encantado), y multiplíquenla por tres. ¡ERA UNA JARRA DE CAPUCCINO!
Y pensé que yo era la exagerada. ¿Es posible emborracharse con café? Desde la experiencia directa de esta modesta reportera, puedo asegurarles que sí, es posible. Dos horas después de que acabé con la bendita jarra, tenía los siguiente síntomas:
Pulso: Normal
Mareos: Leves, pero presentes.
Sensación de euforia: Oh sí, al menos, todo me parecía (y me parece) mucho más gracioso de lo normal.
Pupilas: Ligeramente dilatadas.
Otros: Mis dedos tienen cosquillitas en las puntas; mi pancita hace ruidos extraño; y definitivamente está comenzando a dolerme la cabeza. Y, claro, no tengo una gota de sueño.

Ahora, la pregunta del millón: Si es posible emborracharse con café, ¿es posible tener cha'ki (resaca) por café?

martes, 2 de noviembre de 2010

Recuento

Veamos, podríamos decir que empecé el día un cacho mal, pero de ahí en adelante todo fue bien. ¿Cuáles son los grandes placeres de la vida? Lógicamente: comer, reír, beber (no mucho), estar con la familia, con mi sufrido novio y con los amigos (que, al final de cuentas, también son familia), jugar en el Wii y reír como descosida con el monólogo "La Pelota de letras" (si no la vieron, deberían!).
Buen cumple, sí. No me quejo, la verdad, aunque eso de tener un cuarto de siglo ya es aterrador. Un amigo me dijo que se me acabó "Mi primera vida" y que todavía tengo 3 más...claro, como pienso llegar a los 100. De todas formas, en el más simpático de los casos, calculo que me quedan al menos 1 y media vidas más, así que no es tan terrible.
Ser vieja es un asunto serio, se supone que a esta edad se espera algo más de seriedad de mí (como que consiga un trabajo y me deslome trabajando 30 años para la misma empresa...para después decirles a mis hijos "No le dejo nada más que su educación"), y tal vez realmente sea momento de serlo, pero ahora mismo (así, ahorita) no tengo ganas de amargarme un lindo día con esas cosas.
Mientras tanto, como para hacer mi día más bonito, comenzaron a salir las fotos de la fiesta de Halloween en el nunca bien ponderado Facebook. Me sorprende no verme tan mal, definitivamente, reciclaré ese disfraz para Carnavales (creo que a estas alturas del baile, la familia de mi sufrido novio sospecha que soy bastante extraña, pero ya no tiene remedio la cosa).

lunes, 1 de noviembre de 2010

A 1 minuto de la decrepitud

Mi reloj (que es el único que realmente cuenta) marca las 11:59. En un minuto tendré 25 años, un cuarto de siglo, una respetable edad que ya se cuenta dentro del mundo de la gente adulta. ¿Cómo me siento con eso? No muy feliz la verdad, si cumplr 20 fue como una bofetada, 25 es peor.
Tal vez siga el consejo de mi tía: hay que ser constantes, ¿qué es eso de cambiar de edad cada rato? Hay que elegir una edad y establecerse en ella, de preferencia una cuyos dígitos sumen 7, el número de la perfección. Dado que el siguiente número que suma 7 es 34, me estancaré en el 25, gracias, tía, por tu sabiduría.
Crónicas de mi cumpleaños, mañana (misma bati-hora, mismo bati-canal).

Crónicas Haloweenescas

Nuevo año, otra fiesta de Halloween con el Club. En general, son buenas fiestas: la paso bien, río como loca, me atraganto de dulces y postres, preparamos el disfraz de la Casa, contamos cuentos de terror y ya es hora de que yo me retire.
Supongo que este ha sido el año de la excepciones yno todas fueron muy buenas que digamos. Sí, la pasé bien y aunque ahorita esté arrastrando mi ánimo por ahí (estoy completamente agotada), pero aún me siento estafada por el resultado del concurso de disfraces: nos rajamos, correteamos, y teníamos una de las mejores actuaciones y...quedamos de terceros.
Aparte de eso, fue divertido poder quedarse toda la noche y ver amanecer con los chicos. Lastimosamente, a eso de las 8:00 a.m. se me acabó la batería y caí dormida como muerta aunque me resistía desde eso de las 7:00. Sigo cansada justo por eso, dormir dos horitas y que te despierten a sacudones, (porque cuando trataron con el suavito no sentí nada).
¿Que de qué fui disfrazada? Ah...al final, ante la falta de ideas y materiales e ideas (más que nada) terminé improvisando un disfraz de Gogo Yubari, la completamente psicópata guardaespaldas de 17 años de Oren-i-shii en "Kill Bill". No se imaginan lo satisfactorio que es ir por la vida (o por la fiesta, o lo que sea) con una cadena de la que cuelga una bola con púas. Idealmente hubiera tenido que ser de metal y eso (vean la peli), pero una esfera de plastoformo, rellena de pilas, y con vuelta y media de mondadientes clavados también puede ser muy peligrosa...en especial, si soy yo la que la maneja.
Fotos de mi disfraz y el de mi Casa, muy pronto!