sábado, 26 de abril de 2014

Ahora ves...ahora no

¿Alguien no cree en la magia? Hace unos meses, en uno de los canales del cable (creo que era National Geographic) pasaron un especial de una semana llamado "Cerebrando". Una de las partes de este especial era un programa sobre trucos mentales, básicamente, cómo los magos juegan con tus ojos y tu mente para hacer que veas sólo lo que ellos quieren que veas: magia.
La cuestión de la "magia" de muggles (por usar un término pottérico) es, sencillamente, hacer que todos miren hacia otro lado mientras el truco sucede. Prestidigitación. Mientras más hábil se es, mejor sale el truco y más impresionados quedan todos. Y un buen mago jamás revela sus secretos.
¿Qué pasa cuando el truco es a una escala más grande? ¿Y si se intenta algo más grande y atrevido como...robar un banco?


Más que una película sobre magos, podríamos decir que es en realidad una película policiaca: he aquí el misterio, los sospechosos y el policía que está a cargo del caso. Como cualquier historia de este tipo hay que considerar dos cosas importantes. Primero, los que cometen el crimen suelen estar un paso (o varios más) delante de los que los persiguen, alcanzarlos no será fácil. Segundo: todos son sospechosos. Todos.
Realmente, hace un buen tiempo que no veía una película así, con un guión interesante, una historia bien contada con giros bien hechos, excelentes actuaciones y (aunque no realmente importante) una gran producción a la altura de la historia. Hace un año que salió y recién la vi, y me asombra que no la viera antes teniendo el DVD en casa. En fin. Completamente recomendable.

miércoles, 23 de abril de 2014

Dios se me ríe

Muy recientemente, toda mi energía física ha sido consumida vilmente por el gimnasio. Debo admitir que me siento un poco más "ágil" y algo menos "fofa"...equivalente a "me duelen músculos que no sabía que existían". Supongo que eso es lo que hace valer la pena al gimnasio, porque de otra forma no logro entender cómo la gente paga para que la torturen. Culpen a eso mi falta de publicaciones recientes.
En otras noticias, sigo en la búsqueda de un dodecaedro rubik, no me resigno a que no pueda tener uno para mí (de preferencia, con un mecanismo más suavito...). Lastimosamente, aún no he tenido suerte y empiezo a dudar que la vaya a tener alguna vez (lo que me hace maldecir mi bondad). Soy de las que cree en el poder de la oración, aunque sea para cosas tontas como encontrar un juguete inofensivo, y por supuesto también sé que Dios obra de maneras misteriosas y todo eso...pero esto fue el colmo.
Hace algunos domingos, cuando salíamos hacia el-lugar-que-no-debe-ser-nombrado, hice una pequeña plegaria: "Dios, quiero un dodecaedro. Gracias". Dios escuchó, eso sí.

A lo mejor, debería ser más específica en mis oraciones.

viernes, 18 de abril de 2014

Austen ataca...otra vez

De veras, debo admitir que tengo un serio problema con "Orgullo y Prejuicio". ¿Habrá algún transtorno que implique la obsesión con esa historia? Si no lo hay, debería, y así me diagnostican. Cada cierto tiempo, igual que con Harry Potter y El Señor de los Anillos, me da por re leer la historia, y de ahí a pasarme a todas las posibles versiones e interpretaciones, sólo hay un paso.
El ataque de esta vez fue provocado por mi conciencia, que me recordó oportunamente que aún le debía su regalo de cumpleaños a mi señora Marce, y ya que la Pascua se avecina, mejor tener las cuentas claras (juro que no entiendo la relación entre las deudas y Pascuas, pero cuando mi conciencia me lo decía, tenía perfecta lógica). Siendo así, y tras una breve extorsión y algunas planes, al fin le di "Orgullo y prejucio" en libro físico, tal como había prometido.
Por supuesto, toda la preparación y la extorsión me recordaron que existe la serie de "Orgullo y Prejucio" de 1995 hecha por la BBC (¿quién mejor que los británicos para mostrar una obra tan perfectamente inglesa?), así que le pasé el link a mi señora Marce...y de paso empecé a verla otra vez. A lo mejor mi esposito tiene algo de razón cuando me dice que no entiende cómo le hago para ver cincuenta veces lo mismo y no aburrirme, pero él no ha visto "Orgullo y Prejucio"... (ni leído el libro, ni visto la serie, ni la película, ni nada...como la mayoría de los hombres).

viernes, 11 de abril de 2014

Consecuencias del gym

Hagámoslo breve, porque aún me duele, incluso más que todos los músculos de mi hermoso cuerpito por el ejercicio. Mi botellón de agua se derramó en mi cartera y mojó todo, desde los pedazos de papeles que tenía ahí botados, hasta mi celular, pasando por mi billetera.
Fue gracioso ese rato, pero no es tan divertido tener tu celular metido en un montón de arroz esperando que eso le quite la humedad y pueda volver a funcionar. Y esperar no es mi fuerte, ni por si acaso.

lunes, 7 de abril de 2014

El fin del mundo se acerca

Cuando me preparaba para mi boda, mis hermanas trataron de convencerme de que fuera al gimnasio para "tonificarme". Como declarada enemiga de los deportes que soy, me negué de plano. Hasta hace pocos días, uno de mis muchos lemas era "Al gimnasio ni muerta". Una vez más, soy el claro ejemplo de cómo una ha de tragarse sus palabras.
En pocas, que me convencieron de ir y hoy fue nuestro primer día. Esto sonará poco elegante, pero juro que en mi vida había transpirado tanto, al final de la sesión mi pierna izquierda ya no quería levantarse a dar patadas, por no decir que mi cerebro no retenía la secuencia de movimientos. Si no estaba más perdida, es por todas las horas jugando Just Dance que he pasado.
Acabé hecha un desastre. Despeinada, sudada, con los músculos adoloridos y, lógicamente, oliendo a campeona. Y mis hermanas se rieron de verme llegar así, y anunciaron que el fin del mundo se acerca.
Lo gracioso fue que me divertí, más de lo que creía que me divertiría en un gimnasio, pero no por el deporte. La buena compañía hace mucho, y como jamás pienso ir sola a ese antro de tortura, puedo creer que me seguiré divirtiendo. Espero...

lunes, 31 de marzo de 2014

Fin de mes y propósitos

Supongo que es por la revolución de hormonas que estos días he estado de un humor tendiente al masoquismo. No mal entiendan (tal vez debería redactar eso de otra manero, ¿eh?), todo tiene una explicación lógica.
Mis clases de canto tienden a ser irregulares, y que seamos amigas con mi "profesora" hace que algunas veces nos la pasemos más charlando que otra cosa. Pero, la última clase nos pusimos "serias", revisamos lo que tenía que estudiar (un desastre), hicimos los ejercicios (otro desastre) y, para ponernos metas claras, hicimos una revisión del repertorio que deberíamos ir viendo a medida que avancemos (o sea, no sé cuando). Tengo una lista de 11 arias variadas, distintas en estilo y época, y falta decidir algunas más.
Imaginarán que mi estado de ánimo después de esa clase no era el mejor, incluso aunque mi profesora y amiga me dijo que mi problema, como el de todos, es falta de confianza: la música está en mi cabeza, sólo debo dejarla salir...con todas las técnicas que debería conocer a estas alturas. Yo creo que ese es mi problema: mi poca certeza de las técnicas de canto. Con decirles que aún no encuentro mi re maldito apoyo, me pongo ultra tensa, no consigo controlar la salida de aire y mi voz se ahoga en algunas vocales, por no decir en el registro bajo. 
En un intento algo desesperado por ver qué diablos me falla, me puse a dar vueltas por internte (uy sí, qué solución), buscando consejos técnicos o explicaciones teóricas que me ayuden. Encontré cosas útiles, cosas repetitivas, y otras muy interesantes (aunque ninguna muy clara, he de admitir...o soy más bruta de lo que creía). Entre las cosas interesantes, me encontré este documental.


Lo encontré muy informativo en algunos aspectos, totalmente recomendable. Y en mi caso, completamente deprimente. Dudo que alguna día pueda cantar así (más si no me aplico realmente) y ellas empezaron muchísimo más jóvenes que yo a cantar en serio. De este documental, me pasé a uno sobre tenores relatado por Roberto Villazón, de ahí me pasé a uno sobre Pavarotti, y ahora estoy clavada con una serie sobre la historia de la Ópera Italiana. Súmenle a eso mis vueltas viendo a sopranos y listo, estoy deprimida.
De todas formas, creo que es el momento de hacer algo por mí misma, "tomar las riendas de mi vida", como parece que les ha dado por hacer a algunas de mis amigotas (ya van tres que me vienen con propósitos definidos, más grandes o pequeños). Sigamos la moda: lo primero que haré el siguiente (que ya comienza mañana) es inscribirme al gimnasio (una vez más, soy la prueba de que nunca hay que decir nunca) y hacer ejercicio en serio...la siguiente semana. 
Otro propósito: estudiar en serio mis arias.

martes, 25 de marzo de 2014

El desorden organizado

Tolkien era conocido por ser muy desorganizado, al menos en lo que se refiere a sus escritos. Papeles por aquí, papeles por allá, tachones, dibujitos por todos lados, inscripciones rúnicas en los bordes, y encima tenía una letra que era prácticamente ilegible en algunos lugares. El caos. Que alguien logre descifrar el caos y ordenarlo es todo un logro, pero supongo que tiene algo de ventaja si es el hijo del creador, en primer lugar.
Antes ya había leído uno de los libros que componen esta colección, justamente el último. En su momento se me hizo fácil de leer, aunque algo confuso por eso de que hacía referencia a los libros anterior un montón de veces. Lo bueno es que es relativamente corto, así que no había mucho más campo para perderse. Este otro, me lo regaló mi suegra para Navidad (seguro que fue mi esposito el que lo encargó, pero aún así fue un gran detalle de su parte), y estuvo en mi lista de pendientes hasta, más o menos, mediados de enero.
Juro por las tangas mas rosas de Merlín que jamás de los jamases me costó tanto terminar un libro, ni siquiera cuando leía Julio Verne en mi tierna infancia, ni siquiera cuando leí "Cien años de soledad" a escondidas porque mi mamá me dijo que no era para mi edad (tenía 13 años...y mi mamá tenía razón, pero esa es otra historia), ni siquiera cuando leí "Crimen y Castigo" a los 14. Ubican la idea, ¿no? "La Traición de Isengard" lleva dando vueltas conmigo desde mediados de enero. Eso son más de dos meses para terminan un libro. ¡Deshonra! ¡Desgracia!
¿Por qué tardé tanto? Podría decir que fue por falta de tiempo, la mayor parte del tiempo sólo me daba espacio de leer de camino a casa, y hacía cualquier otra cosa por ahí. En pocas, flojera. Podría decir que fue porque me mandé dos libritos más en medio de esta lectura, o sea, poca dedicación a la causa. Y una gran parte de la culpa la tiene, lógicamente, el enredo fenomenal de Tolkien.
Por supuesto, Christopher Tolkien trata de presentar lo más ordenados posibles los bocetos escritos hasta antes de llegar a lo que se publicó en el libro, pero hay tantas referencias a "El Retorno de la Sombra" (el libro anterior que ni he visto más que en fotos), a páginas anteriores, a páginas posteriores, a notas del final de cada capítulo, a notas que te mandan a otra referencia, que para seguirlas hay que leer con, al menos, tres separadores de libros. Hay un montón de datos interesantes, claro, giros que pudo dar la historia antes de irse por donde debía, pero una se marea fácilmente en esa confusión de datos cruzados.
Un detalle que me pareció interesante: la muerte de Boromir no estaba planeada. Siempre me dio penita ese personaje, cayó en la tentación, trató de arreglarlo como mejor pudo y después se murió hecho un alfiletero. No bonito. Lógicamente, no hay guerra sin bajas, ni aventuras en que todos salgan ilesos, pero estaba convencida de que Boromir debió vivir para volver a su ciudad, aunque se torciera el final feliz en el proceso. Y ahora, en vista de lo que podría haber sucedido con él, o lo que estaba planeado para él, caigo en cuenta de que está mejor muerto el pobre cuate. Si no hubiera muerto y hubiera regresado a Minas Tirith, se hubiera convertido en un traidor que vendería a su ciudad y a su gente por envidia y deseos de poder.  No, gracias.
Eso sí, cada vez que leo un libr de Tolkien me deprimo, porque me doy cuenta de cuántos me falta aún por encontrar y leer. ¿Una idea? Tengo sólo 7 de esta colección.

lunes, 24 de marzo de 2014

Tarde de chicas

No soy muy de ir de compras, generalmente me da flojera el hecho mismo de salir de mi casa, mucho más para caminar casi sin rumbo fijo buscando algo de lo que no estás tan segura qué es. Lo mío suele ser más del tipo de "sé dónde está e iré por él en el menor tiempo posible", o en su defecto "buscaré esto y me compraré lo primero que me agrade, y volveré a casa en el menor tiempo posible". El factor tiempo es vital.
Pero de cuando en cuando, muy de cuando en cuando, es divertido salir con la idea de comprar ropa bonita sin tiempo límite. Hoy por la tarde, nos largamos con mi esposito y mi amigota Marce para comprarle ropa "de nena" a ella. Lo cual es muy raro, dado que soy la menos "femenina" de mis hermanas. 
Parece que trabajar en una tienda de ropa me ha dado cierta idea de lo que está de moda y lo que no, o algo así, además de los modelos que favorecen más. Cumplimos con éxito lo de conseguir ropa de nena, pero no pude encontrar un pantalón que me hiciera, lo que me lleva a pensar que mis caderas volvieron a crecer...o que esos pantalones, a pesar de que decían lo contrario en sus tallas, eran realmente pequeños.
Lo bueno de ir de compras...por donde fuimos de compras (el lugar-que-no-debe-ser-nombrado), es que  buscando uno puede encontrar cosas realmente buenas o raras a precios accesibles, o negociar por ellas. Hemos encontrado ropa, juguetes raros, juguetes más normales, artículos extraños a precios muy buenos o sencillamente increíbles. Todo lo que uno debe hacer es buscar, o tener suerte. Hoy nos encontramos con dos cosas interesantes.
Sabía que había otras versiones del clásico Cubo de Rubik, pero jamás las había visto en vivo. El que encontramos estaba con varios stickers perdidos, así que hasta que sean reemplazados no será posible armarlo en regla. 
Por supuesto, los stickers originales de reemplazo resultaron costar como 40$ y el dodecaedro costó como que menos de una milésima parte de eso, así que no se justificaría el gasto ni de lejos. Pero, he aquí la clave: Marce se me adelantó y se lo compró ella. Lloro.
El otro fue tal vez no tan raro, pero francamente más sorprendente.

¿Todos conocen la marca Prada? Si no lo hacen, deberían preguntarse en qué planeta viven, en serio. Y no lo digo porque sea chica y me interese la moda (de cuando en cuando) lo digo porque hasta mi esposito sabe qué es Prada y no es chica ni le importa la moda. El caso es que, caminando por ahí en busca de un bolso para mi esposito, nos encontramos con esto:

¿Se ve mona, no? Lo interesante es que muchas partes del diseño están hechas de las conocidas etiquetas metálicas de prada...y el resto parece de todo lo que les sobró en algún momento. El material no es precisamente increíble, y hasta por dentro es sencilla. Si una la viera simplemente, pensaría que alguien agarró un pedazo de tela y simplemente le pegó cosas para ver qué salía, y que lo hizo en base al dibujo de un niño de 8 años.
Cuando lo buscamos por internet, resultó ser una edición limitada de hace nueve años (creo) y que, dependiendo del estado, está sobre los 300$. El más caro está en casi 600$.
Como para caerse de espaldas, considerando el precio al que lo compramos (se dice el pecado, no la penitencia). Mi esposito quiere venderlo, y la verdad yo dije que probablemente no lo usaría porque es demasiado rosado, pero cuando me lo colgué del hombro...por Dios! Es un Prada!