martes, 28 de junio de 2011

Cómo odio los imprevitos

Esta mañana escribí en mi Twitter que presentía que el día no sería muy interesante. Digo, todo estaba perfectamente planeado para simplemente suceder y punto. Pero, como siempre, el destino se empeza en arruinarme las predicciones.
Todo iba bien hasta la media tarde en que, de pronto, me llama uno de los chicos del coro con una mala noticia. Resulta que los encargados del salón en que daríamos el concierto de mañana, le avisaron que no se podía el salón para mañana. Vaya uno a saber el motivo (de hecho, aún no lo sé).
Llamadas por acá, mensajes por allá. El alboroto terminó en que el concierto será mañana, sí, pero en un templo de los mormones. A caballo regalado no se le miran los dientes, y no vuelvo a quejarme los mormones y sus cosas raras con el café (que para mí, rayan en la blasfemia).
El salón está bonito, aunque sólo ocuparemos la mitad. Hay que colocar las sillas y demás alborotos. Tengo el presentimento (y esta vez no creo equivocarme) de que terminaré muerta de cansancio mañana. Las cosas que hay que hacer por amor al arte, eh?

domingo, 26 de junio de 2011

Domingo Musical

La primera vez que vi "Glee" sentí que...bueno, que habían cometido un flagrante asesinato de "The Beatles". La segunda vez, estaba convencida de que arruinaron "Somebody to love" de "Queen". Después de eso, ya no quise volver a esa cosa y me quedé con un declarado rechazo/odio a las versiones corales de temas clásicos...y de los fetos babosos en general.
Hoy, volviendo del ensayo (del que, por cierto, tengo un video que subiré en cuanto averigüe como guardarlo en otro tipo de formato), y rompiendo mi casi sagrada costumbre de no asomarme a ese aparato infernal, me senté a ver tele, más que nada porque estaban pasando "Príncipe de Persia" en HBO (y no hay manera en que me pueda resistir a eso). Cuando llegó mi sufrido novio, la película ya estaba terminando y me pidió que pusiera al canal de la BBC para ver "The Sing-Off".
Resultó ser una especie de competición de coros a capella cantando canciones varias, pero esencialmente modernas, nada de música clásica. Ya de por sí, esa idea me puso algo en guardia y me recordó, inmediatamente, al horror de "Glee", no tenía ganas de escuchar asesinatos.
Gracias a Dios, el programa no tenía nada que ver con el otro engendro y me sorprendió gratamente. Arreglos bonitos, voces buenas y sin pretenciones, mucho talento. Vimos dos episodios y medio y disfruté cada minuto (excepto los comerciales, claro).
Los arreglos de los temas eran muy buenos, con alguna excepción, que se trataba más de un error de estilo que de otra cosa. De todas formas, no los sentí en ningún momento como a los de "Glee" que asesinaban la canción. Les dejo lo que, en mi opinión, fue una de las mejores presentaciones de la noche (lástima que después eliminaran al grupo).


Dolor de cabeza

Sí, me duele (y mucho) la cabeza...o al menos, la mitad izquierda de ella. Siempre es lo mismo, basta una cosita que me haga renegar, por muy chiquita que sea y ¡Presto! siento una punzada en medio de la cabeza que después se extiende por todo el lado izquierdo y hacia mi cuello.
No sé qué rayos tenga que ver ocn renegar, pero como siempre tengo motivos para putear contra el mundo, el hombre y la vida, resulta que me da una neuralgia al menos una vez cada dos semanas. No es divertido, y a no ser que me tome dos aspirinas, no se pasa fácilmente. Al principio, me empezaba el dolor en la noche, dormía y me despertaba fresca como una lechuga. Ahora, me duermo con deseos de hacerme una lobotomía casera y me despierto con una versión reducida del dolor de la cnohe anterior, pero todavía existente.
Anoche estaba con todo el ánimo de escribir sobre las peripecias de mi perrito en el veterinario (tuvieron que pincharle antibióticos y la herida que le dejó el perro-vampiro en la espalda aún no cicatriza. Se infectó y fue todo un alboroto), pero el dolor era tan fuerte que me dolía hasta el oído izquierdo e incluso mi nariz. Ni hablar de mi cuello.
Empiezo a temer que sea algo más serio simples dolores de cabeza, algo así como estar incubando una embolia o similares, pero creo que también exagero demasiado con mis dolencias. Ya es hora de echarme la segunda aspirina entre pecho y espalda...y de sacar a pasear a mi perro.

jueves, 23 de junio de 2011

Algo de cerebración profunda

¿No les pasa que, de un momento al otro y sin razón aparente, se ponen en plan meditativo tirando a depresivo? ¿No? Bueno, supongamos que es una (más) de mis locuras. Hoy es Víspera de San Juan, la tradicional noche para quemar y hacer idioteces para fregar (más) el medio ambiente. A pesar de la prohibición de usar fuegos artificiales y quemar, ya escucho los cohetes...y mi pobre perrito (que sigue en recuperación en mi casa, por cierto) ya está medio histérico, tuve que encerrarlo en el baño. Esta es una de las noches en las que más odio a la gente (porque yo no soy gente).
Pero eso no me puso en plan meditativo/depresivo (aunque podría ser un motivo más que decente). Como digo, no sé la causa, sólo sé que me puse a pensar en algo y, como dicen en mi colmena, una cosa lleva a la otra. Después de una breve "discusión" con mi hermana (nada mejor para hacer mi monótona vida algo más animada), me senté en mi cuarto con mi laptop (bendito sea el wi-fi, que ahora me permite pasar más tiempo vegetando en mi madriguera), abrí el blog, abrí el face, abrí el twitter (sí, ya tengo twitter...y resultó ser muy divertido) y el primer pensamiento que me vino a la cabeza fue: Me siento tan libre cuando escribo...
Así, sin razón aparente. Escribir sobre cualquier burrada (no necesito una buena razón para hacerlo, en realidad) me hace feliz. Tal vez por eso actualizo tanto mi blog...con tantas burradas. Todos saben que mi vida no es ni siquiera medianamente entretenida, no pasa nada (con excepción de las periódicas discusiones con mis padres acerca de mi estado de vaga con oficio y sin beneficio), pero aún así siempre estoy a la caza de cualquier cosa, cualquier mínimo suceso sobre lo que sería interesante escribir (incluso si, evidentemente, a nadie le interesa). Puedo ser honesta acá (o casi)...y supongo que la sensación de que hago algo, aunque sea escribir en un blog que nadie lee, me ayuda a mantenerme cuerda (o casi). Y supongo, también, que por eso encontré tan entretenido el Twitter: me permite publicar las pequeñas burradas sobre las que no puedo escribir acá porque, justamente, son muy chiquitas como para merecer una entrada completa.
De ahí, mi línea de pensamiento a todas las otras cosas que me gusta hacer. Música, es lógicamente, la principal. No importa que tan desastroso y malo haya sido mi día, siempre que voy al ensayo acabo sonriendo a todos y poniéndome de buen humor, incluso sabiendo que, tal vez, me espere una guerra en casa. Ni siquiera es importante el hecho de que no sea tan buena o talentosa como otros de los integrantes (al menos, trato de controlar la envidia y eso), o que me desafine más que los demás, o que ya no pueda ni siquiera pueda leer una partitura (de voz de piano, da igual) a primera vista, como algunos. Simplemente, me hace feliz.
¿Qué otra cosa me hace feliz? Dibujar me hace feliz, al menos cuando lo intento, y si sale algo decente, mejor que mejor. La verdad es que soy un desastre, no vale la pena negarlo. Da igual.
¿No es, acaso, terrible no ser buena en nada y de todas formas hacer de todo? Lo que me falta es constancia...y ese es un mal de familia, para qué negarlo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Un final

¿Se acuerdan que hace como un año les conté de un proyecto literario? Bueno, después de poco más de un año, los encargados han decidido cerrarlo. Una lástima, porque me parecía algo realmente interesante y original.
Por otra parte, también me da cargo de conciencia. Aunque al principio escribía bastante seguido, después de un tiempo dejé de hacerlo y mis participaciones fueron más esporádicas. Considerando que la página se cierra porque el número de visitas había bajado...no sé, creo que hay una relación directa entre la falta de actualización (que no todo es mi culpa, eh?) y la escasez de visitas, ¿verdad?
Con todo, me da mucha pena. Ojalá pueda volver a funcionar en algún momento o se haga algo similar pronto.

lunes, 20 de junio de 2011

Le debo OTRA grande a San Roque

Las cosas no suceden de la misma manera dos veces, pero definitivamente pueden ser muy parecidas. Encontré a mi perro, fue pura suerte: giré la cabeza en el momento adecuado mientras pasaba en el micro y vi un bulto de pelo café, muy sucio, y con una cinta verde chígame-la-pupila al cuello y supe que era mi hijito.
Ya sé, hay muchos perros cafés, sucios y con una cinta verde chíngame-la-pupila al cuello (es el color que siempre les ponen en las campañas de vacunación), pero es el mío, es difícil equivocarme con él. Bajé medio histérica del micro, y corrí una cuadra como descosida.
Debo haber sido todo un espectáculo: una chica sentada en media calle, acariciando a un perro que apenas respiraba de tan cansado que estaba, llorando y llamando a su papá por el celular en medio de un ataque de histeria. Además de sucio y cansado, mi bebé estaba deshidratado, muerto de hambre, golpeado (tiene dos heridas en la espalda) y, de acuerdo al veterinario, con una probable infección. Le dieron antibióticos y ahora está acá, conmigo en casa, por lo menos hasta que se recupere un poco...o mi papá nos mande a la otra casa.
Sigo algo preocupada por él, digo, no es normal que esté temblando como un pollito remojado, pero ya no estoy tan asustada como ayer. Al menos, está vivo y está conmigo. Si me preguntan, peor aún que tenerlo muerto, es tenerlo desaparecido, no saber qué pasó con él, si sigue vivo o qué. San Roque: te debo otra.

domingo, 19 de junio de 2011

Nada

Nada, mi perro no aparece. Caminamoscon mi sufrido novio por los alrededores de la casa unas dos horas, volvimos a mi casa caminando por si resultaba que mi bebito se había venido por estos lares. Nada, no hay ni rastro, como si se lo hubiera tragado la tierra.
Sigo preocupada, más si cabe, y a eso súmenle que me estoy comenzando a deprimir. Todos tratan de decirme que va a volver, que va a aparecer, que trate de estar tranquila, pero la sensación de saber que no puedo hacer nada para encontrarlo me está empezando a minar los nervios.

sábado, 18 de junio de 2011

Del asco

Muy mal día, definitvamente. Lo único bueno fue que mi Casa ganara en la actividad de hoy, aparte de eso, todo fue un desastre...al menos, todo lo importante. El ensayo de hoy fue trágico, por decir lo menos, el pobre director se quería rasgar las vestiduras al final y uno de los chicos tuvo que echarnos un sermón como a críos. De todas formas, he de admitir que tenía toda la razón del mundo: estamos a unos días de nuestro concierto de pruebita y hoy todo salió mal. Ni estar con las últimas hilachas de la enfermedad es un justificativo válido.
Pero lo peor de todo no fue eso, fue que mi perro, MI perro, mi hijito Rulito se perdió. Los inquilinos nuevos se mudaron hoy a la casa, dejaron la puerta abierta, mi hermana ey mi papá estaban ahí, el perro se salió y...no volvió. Todos esperaban que regresara en un ratito, siempre regresa, pero no aparece ahora. Es muy viejito, aunque le sobre energía ya no ve bien, no escucha bien y hasta el olfato le está fallando. Estoy tratando de confiar en su sentido de la orientación, pero no tengo muchas esperanzas.
Estoy asustada, mucho más que cuando se perdió el perro de mi hermana porque éste es mi bebé. Juro que si aparece le cortaré el pelo, lo bañaré, lo dejaré bonito, bañaré al otro perro, y después lo abrazaré una hora y le compensaré todas las veces que tuve que empujarlo para que me dejara darle su comida, pero necesito que aparezca. Es un viejito, ni siquiera pelea bien (nunca ha sido muy bueno en eso, siempre lo pegaban), además que hoy no almorzó y no creo que nadie le dé comida.
Le deberé otra enorme a San Roque si mi perro aparece, sería la segunda vez en el año que me hace un milagro.