AL FIN!! Mis santos y sacrificados padres llegaron hace poco más de una hora, por lo que puedo declararme libre como los pajaritos, libre de volver a ser una joven despreocupada y alegre (metafóricamente claro) y no una angustiada ama de casa que ya no sabe con que alimentar al ganado (léase hermanas).
La verdad es que es un alivio, ya no sabía que cocinar para mañana, y para rematarla es el cumple de mi hermana Lili...no pues, a mí no me van a encajar fiestas de cumpleaños más. Si no llegaban, pensaba darle los 100 pesos que quedan del fondo de alimentación y que haga de su vida un poncho, muajajaja.
Por fortuna para todos, ya se acabaron mis quejas sobre el tema. Iré a regodearme con mi bien ganada libertad.